Roland Emmerich

Roland Emmerich recibió el Gran Premi Honorífic del Festival de Sitges y participó en una Masterclass para satisfacer las inquietudes de sus seguidores. En formato rueda de prensa Emmerich contestó a las preguntas formuladas por el presentador del acto y más tarde por el público allí presente. Se mostró afable y cercano en todo momento y no desuyó a ninguna pregunta.

Emmerich, aunque ha desarrollado su carrera de éxito en Estados Unidos es de origen alemán y esto ha influido mucho en sus películas. Influyó el hecho que las películas alemanas que veía en su infancia le aburrían, lo que hizo que se centrase en el cine americano que es el que le despertaba pasión. También su infancia en Alemania provocó que no fuera un lector asiduo de cómics de superhéroes, consecuencia de ello rechazará todos los proyectos que se le ofrecen sobre el tema ya que no se siente interesado. Tampoco le interesan películas como Transformers, por eso también los rechazó.

Roland Emmerich

Una vez en la escuela de cine tuvo la idea sobre Stargate. Lo tenía muy claro pero no tenía los medios para rodarla como la había imaginado, por eso tuvo que esperar a poder financiarla para vender su idea y hacer la película. Empezó entonces su andadura en Hollywood con Soldado Universal.

Emmerich comentó que no se involucró en la serie creada a partir de Stargate, pero actualmente está negociando un reboot de Stargate como trilogía cinematográfica. Otro de los titulares destacados de la jornada es su intención de realizar la segunda parte de Independence Day, aunque no lo creerá hasta que no esté en el set de rodaje.

Destacó su colaboración con John Williams, al que definió como una gran persona y comentó que fue una experiencia fantástica y un sueño cumplido. Su película favorita es Encuentros en la tercera fase.

Al finalizar la sesión firmó algunos autógrafos y la organización se lo llevó rápidamente por la puerta de atrás.

Roland Emmerich

En definitiva, un acto muy interesante para estar cerca del director y escuchar de primera mano sus reflexiones.

Homenaje a Roland Emmerich