Antonio y Félix son una pareja de atracadores de poca monta que, huyendo de la policía tras atracar una joyería, se cruzan con Eva, monitora de un grupo de teatro formado por personas con discapacidad.
Haciendo amigos intenta ser una comedia familiar de las que dejan buen sabor de boca, apoyándose en un mensaje de inclusión y en un tono amable. Sin embargo, la sensación es la de estar viendo una fórmula demasiado conocida, con un desarrollo previsible y sin apenas sorpresas. El reparto hace un trabajo digno, pero la historia nunca termina de despegar y el humor resulta bastante irregular. En conjunto es una película correcta, aunque le falta personalidad para dejar huella o destacar dentro de este tipo de comedias.
Es una película de claro aire familiar que busca entretener al gran público con una historia amable y un mensaje de inclusión. Sin embargo, pese a sus buenas intenciones, no consigue que el espectador termine de encariñarse con ninguno de sus personajes, lo que dificulta la implicación emocional con lo que ocurre en pantalla.
La película acaba haciéndose larga y repetitiva, con una sucesión de situaciones que apenas evolucionan y unos gags que, al menos en mi caso, no llegan a provocar la risa. Además, aunque pretende ofrecer una mirada inclusiva, recurre con demasiada frecuencia a tópicos y lugares comunes que terminan restando naturalidad al conjunto, haciendo que ese mensaje pierda parte de la fuerza que pretende transmitir.













