Regresa una de las grandes franquicias de Mattel: Masters del Universo. Una historia que nació de la mano de unos fantásticos juguetes con los que muchos pudimos inventar nuestras propias aventuras de batallas, magia. A partir de ellos llegó una serie animada entretenida que daba vida a personajes tan icónicos como He-Man y Skeletor. Un universo que, entre los muñecos, la serie de televisión, los cómics y posteriormente la película protagonizada por Dolph Lundgren, nunca tuvo una línea argumental especialmente definida. Pero precisamente ahí residía parte de su encanto: eran los propios fans quienes, jugando con sus personajes, construían sus propias historias y crecían junto a ellos.
Ahora, tras años de rumores e intentos de devolver a He-Man y al resto de personajes a la gran pantalla, llega por fin la película de Travis Knight (Kubo y las dos cuerdas mágicas), y el resultado funciona tan bien como película de acción y entretenimiento como homenaje nostálgico a la fantasía, la brujería y el humor que caracterizaban a la franquicia. Knight recupera el tono desenfadado de la serie animada y lo combina con un excelente ritmo narrativo que hace que sus más de dos horas de duración pasen de forma ágil y entretenida de principio a fin.
Es cierto que los momentos más serios son también los menos interesantes del conjunto, pero la película funciona tan bien en líneas generales que este pequeño inconveniente resulta fácil de pasar por alto.
Con una historia ya conocida, en la que el bien debe recuperar Eternia de las manos del malvado Skeletor, la película alterna secuencias de acción muy entretenidas con un gran sentido del humor. Lo mejor es que tanto la historia como los personajes saben reírse de sí mismos sin necesidad de justificar constantemente sus excesos o peculiaridades. Un acierto de principio a fin.

Tras ver la película de 1987, una cinta que seguimos disfrutando enormemente, resultaba difícil imaginar cuál sería el camino elegido para esta nueva adaptación. Finalmente, la propuesta se aleja por completo del tono más serio de aquella versión. Y no es algo criticable: son dos películas diferentes, cada una con su propia personalidad y visión del material original. En esta ocasión se recupera el espíritu humorístico de la serie de animación de los años ochenta y vuelven algunos de los personajes más queridos de la franquicia.
Al frente encontramos a un fantástico He-Man interpretado por Nicholas Galitzine. Reconocemos que nuestras expectativas eran bastante moderadas, pero el actor demuestra con creces que posee el carisma y la presencia necesarios para encarnar al héroe de Eternia. Frente a él encontramos al eterno villano, Skeletor, que se distancia del enfoque más solemne que ofreció Frank Langella en la película de 1987 para acercarse mucho más a la versión animada del personaje, abrazando sin complejos su carácter exagerado y teatral.
En definitiva, estamos ante una propuesta tremendamente entretenida que hará las delicias de los fans gracias a su humor, sus personajes y los numerosos dobles sentidos presentes en muchos de los diálogos entre He-Man y Skeletor. Una película exagerada, divertida y repleta de guiños nostálgicos que, pese a ello, también puede conquistar sin problemas a quienes se acerquen por primera vez a este universo.

Nicholas Galitzine como He-Man / Príncipe Adam
Jared Leto como Skeletor
Camila Mendes como Teela
Idris Elba como Duncan / Man-At-Arms
Alison Brie como Evil-Lyn
Morena Baccarin como La Hechicera (The Sorceress)
James Purefoy como Rey Randor
Charlotte Riley como Reina Marlena
Kristen Wiig como la voz de Roboto
Jóhannes Haukur Jóhannesson como Fisto












