El doctor Miles Bennel (Kevin McCarthy) regresa al pequeño pueblo en el que atiende en su consulta. Curiosamente, todos los pacientes que pocos días atrás querían visitarse con el doctor, se han recuperado de sus dolencias. A este hecho le sigue otro todavía más extraño; llega a oídos del Doctor, que varios vecinos aseguran que las personas con las que conviven, no son realmente ellas.
El doctor Bennel empieza a sospechar que algo extraño ocurre. Sus sospechas se hacen ciertas en el momento en que un amigo le muestra un extraño cuerpo, aparentemente sin vida, y con un aspecto muy similar al suyo.

Narrada en modo flashback, el director Don Siegel nos sumerge en una intensa narración, explicada de forma dinámica (la película dura simplemente 80 minutos) atrapándonos desde el inicio.
El personaje interpretado por Kevin McCarthy transmite en todo momento una sensación de angustia en su rostro, y un deseo de escapar del lugar, que consigue transportar al espectador la sensación de intensidad y desesperación que se tiene cuando la gente no cree en lo que dices.
Todo esto va acompañado de una música que intensifica el efecto, junto con unos primeros planos de los protagonistas, y unas secuencias finales en las que la pareja protagonista intenta huir corriendo del pequeño pueblo.

La escena final de Miles Bennel (McCarthy) en medio de la autopista pidiendo ayuda, seguramente, más de uno la tendrá presente en la memoria, dado que se ha convertido en una de las más conocidas de la película.

La historia que nos cuentan es de lo más original, consiguiendo que en ningún momento, a pesar de la floja explicación de la procedencia de las vainas, deje de interesarnos, gracias a la forma de narrarla como si se tratara de una película de cine negro y no de ciencia ficción.

Al igual que en muchas de las películas de ciencia ficción rodadas estos años, existe una propaganda anti comunista en la trastienda de la historia. En esta ocasión, los invasores son vainas, y producen seres sin sentimientos ni conciencia individual.

Se han realizado diversas adaptaciones de este entretenido clásico de la ciencia ficción. En 1978 Philip Kaufman rodó, el que para mí es el mejor remake de los realizados, una película protagonizada por Donald Sutherland, donde la historia sigue la forma de narrar la invasión extraterrestre con un estilo policíaco. Esta versión, personalmente, tiene un final mucho mejor.
Posteriormente Abel Ferrara, dirigió en 1993 otra versión que se aleja algo de la historia marcada por sus predecesoras. Body snatchers es una película de ciencia ficción y terror, donde las famosas vainas se encuentran en una base militar.
Finalmente en 2007 Oliver Hirschbiegel rodó La invasión, con los actores Nicole Kidman y Daniel Craig, donde la explosión de un transbordador espacial trae a la tierra un virus alienígena que se extiende rápidamente.

 

SALVA VILA

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Ficha técnica:
TÍTULO ORIGINAL: Invasion of the body snatchers
DIRECTOR: Don Siegel
GUIÓN: Daniel Mainwaring (Relato de Jack Fenney)
MÚSICA: Carmen Dragon
FOTOGRAFÍA: Ellsworth Fredericks (B&N)
REPARTO: Kevin McCarthy, Danna Wynter, Larry Gates, King Donovan, Carolyn Jones, Sam Peckinpah, Jean Willes, Ralph Dumke
PRODUCCIÓN: Walter Mirisch
PRODUCTORA: Allied Artist
ESTRENO EN USA: 05 Febrero 1956
DURACIÓN: 80 minutos