Nos encontramos en Inglaterra, a finales del año 1899, cuando Herbert G. Wells les presenta a sus amigos el gran invento en el que ha estado trabajando, una máquina del tiempo.
Herbert (Rod Taylor) les hace una demostración del funcionamiento de su máquina, con un prototipo en miniatura, sin que sus colegas queden demasiado convencidos. Simplemente su gran amigo, David Filby (Alan Young), queda algo intrigado por lo que ha visto y por el comportamiento de su amigo. No se fía que no haga ninguna locura.
Viendo la reacción de sus amigos, Herbert, les propone que vuelvan al cabo de cinco días a cenar a su casa. Para entonces ya tiene pensado haber probado él mismo su máquina del tiempo.
El día 5 de enero de 1900, la noche de la cena, mientras sus compañeros lo esperan para cenar, Herbert aparece por la puerta, cansado y con sus ropas rotas. Asombrados y escépticos, les contará la gran aventura que ha vivido en su viaje al futuro.

Película dirigida en 1960 por George Pal, basándose en la novela The time machine, de H.G. Wells, en la que se mezcla aventura, ciencia ficción y doctrina social. Los mismos hechos que encontramos en la película, donde vemos reflejada esta crítica a la sociedad en los personajes que encuentra el protagonista, Herbert George Wells, al llegar al final de su viaje en el tiempo, en 802.701. En este año Herbert se encuentra con dos “subrazas” humanas, los Eloi y los Morlocks.
Los Eloi son unas personas sin intereses, sin gobierno ni leyes, sin trabajo y que solo se dedican a descansar y comer. Mientras los Morlocks son una raza que ha vivido en el subsuelo, controlando la supuesta tecnología de la época y se dedican a alimentar a los Eloi.
Con estas dos nuevas razas humanas el escritor quería criticar la diferencia de clases, aunque en la cinta esto queda algo diluido.

La película juega con los viajes en el tiempo, sin querer entrar en la creación de líneas temporales ni nada por el estilo. Para mostrar este paso del tiempo hacia el futuro, el director lo muestra de manera magistral. En una de las secuencias más recordadas de la película (y del cine), donde vemos que el protagonista, espectador de lujo, ve el paso del tiempo sentado en la butaca de su máquina, viendo como el maniquí de la tienda de enfrente va cambiando de manera de vestir a medida que transcurren los años.

Esta manera de mostrar el paso del tiempo, siempre en la misma calle, mostrando el mismo sitio y jugando con la ropa del maniquí, es uno de los grandes aciertos de la película. Que mejor manera de mostrar un viaje hacia el futuro, que mostrando siempre el mismo lugar fijo. En este lugar, veremos como se suceden tres guerras mundiales, con un gran cataclismo final, hasta aparecer en el mundo de los Eloi.

Los efectos especiales que muestran los cambios de ropa del maniquí, junto con los decorados de las guerras, la época victoriana, el mundo de los Eloi, los Morlock con sus disfraces algo sencillos, y sobretodo la máquina del tiempo inventada por el protagonista, le valieron a la película ganar el premio Oscar a mejores efectos especiales. Y realmente, aunque se vean pasados de moda, no decepcionan en ningún momento. Incluso el diseño de la máquina del tiempo, una especie de trineo con un plafón redondo situado detrás, no desentona cuando lo ves. Al contrario, queda muy integrado en la ambientación de la época.

Ni estos efectos ni la propia película han envejecido mal. Des de el inicio te quedas enganchado al sofá, viendo fascinado el paso del tiempo a través del maniquí y esperando los sucesos que le van a acontecer al protagonista. Tal vez el único momento en que la película baja un poco el nivel, es en la parte que transcurre en el mundo de los Eloi y los Morlocks.

Gran película de ciencia ficción, que distrae y atrapa a la par desde el inicio. En la que todo está a un alto nivel, tanto el argumento, los efectos especiales, como los protagonistas, destacando a Rod Taylor que lleva todo el peso de la producción, incluso narrando sus aventuras en una voz en off, que aporta un gran sentido a la narración.

En el año 2002 se hizo un remake de la película, dirigido por Simon Wells (bisnieto de H.G. Wells), protagonizada por Guy Pearce Jeremy Irons, en una acepable película, con buenos efectos especiales. Aunque personalmente no supera el gran clásico de George Pal.

 

SALVA VILA

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Ficha técnica:
TÍTULO ORIGINAL: The time machine
DIRECTOR: George Pal
GUIÓN: David Duncan (basado en la novela de H.G Wells)
MÚSICA: Russell Garcia
FOTOGRAFÍA: Paul C. Vogel
REPARTO: Rod Taylor, Alan Young, Yvette Mimieux, Sebastian Cabot, Tom Helmore, White Bissell, Doris Lloyd, Bob Barran,
PRODUCCIÓN: George Pal
PRODUCTORA: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
ESTRENO EN USA: 17 Agosto 1960
DURACIÓN: 103 minutos