Death note es una película sin mucho nombre en España pero que está basada en un famoso manga japonés y que acumuló premios en festivales junto con su secuela Death Note: El último nombre, estrenada seis meses después. El fenómeno Death note tuvo también una serie animada, una tercera y cuarta entregas de la saga en el cine y finalmente un remake americano este mismo 2017 como colofón final.

La verdad es que, sin hacer spoiler porque no lo es, la idea de que escribas un nombre en un cuaderno y esa persona muera tiene gancho. Evidentemente un cuaderno es algo cercano que todo el mundo tiene o ha tenido, así como ganas o tentaciones, aunque sean fantasiosas e inocentes, de que alguien concreto muera. Con esos dos conceptos que podríamos decir que, junto a la escritura y a los nombres para las personas, son universales, ya tenemos una historia más que prometedora.

Hasta aquí, pues poco más que una buena idea. Pero si después el desarrollo es bueno es cuando la cosa se convierte en muy interesante. Y precisamente esa es la gracia de Death note, que no solo parte de un concepto universal morbosamente atractivo que mezcla fantástico con terror juvenil sino que además consigue construir una buena historia con ello. Una historia que evoluciona de forma natural hacia la moralidad y los sentimientos surgidos de la idea de base. Parece todo muy lógico y muy fácil, pero no lo es y para muestra centenares de cintas con una buena idea que se quedaron solo en eso.

Death note: la película

Titulada originalmente Desu nôto y traducida como Death Note: La película, esta adaptación del manga del mismo´titulo creado por Takeshi Obata y Tsugumi Ôba está dirigida por Shûsuke Kaneko y fue estrenada en julio de 2006 en Japón con un éxito arrollador. No hace falta decir que nunca llegó a estrenarse en cines en España aunque los derechos de las dos última entregas de la saga sí fueron adquiridas en su día por Jonu Media en nuestro país.

Ganadora del BIFFF (Brussels International Festival of Fantasy Film) en 2007, la película está protagonizada por el actor Tatsuya Fujiwara, con una cara conocida que os sonará de la mítica Battle Royale (2000) y de Battle Royale 2: Réquiem (2003).

De forma similar a Kill Bill, se divide en dos películas: Death Note y Death Note: The Last Name, ambas estrenadas en 2006 en Japón. Esta primera película relata el comienzo de esta épica batalla. ¿Será Light capaz de conseguir el nombre y ver la cara de “L” antes de que “L” sea capaz de probar que es él? Las piezas están listas, el tablero ya se mueve, ¿Quién ganará?

Death note tuvo, como no podía ser de otra manera, su versión americana de la mano de Adam Wingard (The Guest – 2014, You’re Next – 2011) que pasó sin pena ni gloria por nuestro país vía Netflix este verano. Al final, mejorar algo tan bueno que ha conseguido llegar a tener un remake estadounidense es por definición imposible. Sí que hay veces que parece que con más medios se podría intentar hacer una película mejor, pero ese tampoco acostumbra a ser el objetivo para un Hollywood que vive por y para la taquilla con las servitudes que eso exige.

El filme nos mete dentro de este “juego” que es el Cuaderno de la muerte o Death note, que como todo juego, está regido por un seguido de normas entre las cuales las más básicas son:
El humano cuyo nombre sea escrito en esta libreta morirá.
Esta libreta no tendrá efecto a menos que quien escriba en ella tenga el rostro de la persona en su mente al momento de escribir su nombre. Por tanto, personas que compartan el mismo nombre no serán afectadas.
Si la causa de muerte es escrita dentro de los 40 segundos siguientes tras escribir el nombre de la persona, esta sucederá.
Si la causa de muerte no es especificada, la persona morirá simplemente de un ataque al corazón.
Después de escribir la causa de muerte, los detalles de la muerte deben ser escritos en los siguientes 6 minutos y 40 segundos.

Estas normas ponen el marco, la malicia, la perversidad, el hambre de justicia y el instinto de supervivencia humanos ponen el resto.

Death note: la película

Si buscamos algún pero a la película tendremos que centrarnos, sin duda, en el malvado ser fantástico animado por CGI que acompaña al protagonista, el llamado Shinigami. Un personaje visualmente horrendo que no acaba de ensamblarse del todo con su entorno visual. Aún así, el ritmo y la intriga del filme lo compensan de sobras, al igual que la peculiar personalidad del personaje y la forma en que nos transmite la siniestra evolución del joven protagonista.

Podemos concluir que “Death note: la película” es una gran idea, aunque no nueva pero sí interesante, ejecutada de forma brillante y desarrollada muy hábilmente a la cual se ha sabido sacar el máximo provecho comercial.

JORDI CIERCO

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Tráiler de Death note: la película


 
Death note: la películaTítulo original: Desu nôto (Death Note)
Año: 2006
Duración: 126 min.
País: Japón
Dirección: Shusuke Kaneko
Guión: Tetsuya Oishi (Manga: Takeshi Obata, Tsugumi Ôba)
Música: Kenji Kawai
Fotografía: Hiroshi Takase
Montaje: Yôsuke Yafune
Reparto: Tatsuya Fujiwara, Ken’ichi Matsuyama, Asaka Seto, Shigeki Hosokawa, Erika Toda, Shunji Fujimura, Takeshi Kaga, Yu Kashii, Shido Nakamura, Sota Aoyama
Productora: Death Note Film Partners / Nippon Television Network Corporation (NTV) / Shueisha / Warner Bros.
Estreno en Japón: 17/07/2006