Zombeavers no se esconde, va de cara, y nos habla, como insinúa ya el título, de castores zombis. Se trata de un filme que entra por los pelos en esa brillante categoría que son las comedias de terror, y podemos decir que es una seria candidata a llevarse el Premio del público en esta edición del Festival de Sitges.

Zombeavers

No hay duda, la propuesta de Zombeavers es como mínimo atrevida. Antes de la película en el Auditori Melià del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya se respiraban serias dudas en el ambiente de hasta que punto el filme podía ser una auténtica majadería. La verdad es que lo ha sido, satisfaciendo las expectativas del público asistente, que esperaban exactamente eso, una majadería.

Zombeavers

En ambientes como el del Festival este tipo de filmes descarados y sin complejos se agradecen encarecidamente, y la verdad es que esta cinta no ha defraudado a casi nadie. Por las reacciones observadas entre los asistentes, que han dedicado al filme un sonado aplauso tras sui proyección, podemos afirmar que Zombeavers es sin duda candidata al Premio del público de esta edición del certamen. Presentada por uno de los guionistas, por encontrarse su realizador rodando en la China, la película ofrece todo lo que promete: castores zombis, chicas guapas, desnudos, sangre, muerte, comedia y sobretodo mucho descontrol.

ZOMBEAVERS

Nos cuenta una historia aparentemente típica de un grupo de chicas guapas que se desplaza a una casa aislada en el bosque propiedad de los primos de una de ellas. Allí se encontrarán con un entorno aparentemente idílico, pues no sólo están en medio de la montaña sino que tienen la suerte de que la vivienda se encuentra en las mismas orillas de un precioso lago. Las jóvenes, tan descaradas como incultas, no tardan tras su llegada en enfundarse sus escasos bikinis y acudir al lago para un refrescante baño. Pronto se fijarán en una construcción de ramas de árbol en una de las orillas que responde sin duda a la presencia de los simpáticos y graciosos castores en la zona. Al ser animales nocturnos, según el filme, tendremos tiempo de asistir a la llegada sorpresa de sus respectivos novios a la remota casa creando así el entorno perfecto para un buen filme de terror cómico. Tenemos grandísimos ejemplos de filmes que parten de esta misma premisa y que comparten género como Ovejas Asesinas (Black Sheep, Jonathan King, 2006), Zombis Nazis (Dead Snow, 2009), Tucker y Dale contra el mal (Tucker and Dale vs. Evil, Eli Craig, 2010) o Bienvenidos a Zombieland (Zombieland, Ruben Fleischer, 2009). Por supuesto guardando las distancias con estos dos últimos espectaculares títulos que ya arrasaron en su día en el Festival de Sitges.

ZOMBEAVERS

Ya tenemos a tres sexys muchachas con sus tres respectivos novios en una remota casa a orillas de un lago habitado por castores, a partir de aquí la cosa se pone interesante pues como podemos ver en la secuencia inicial y durante los títulos de crédito, estos animalitos han sido contaminados por una tóxica substancia de color verde fosforito que por supuesto tendrá en ellos un efecto impresionante. Si además os avanzo que el lago tiene una de esas plataformas de madera flotantes en el medio adivinaréis que de forma casi inevitable el filme de vea abocado a homenajear esa gran segunda historia de la clásica Creepshow 2 (Michael Gornick, 1987).

Zombeavers

Destacar la campaña de posters parodia de Zombeavers, reforzando su toque de humor con gran acierto con ejemplos como La Gran Estada Americana o Gravity, como ya hizo recientemente Paranormal Movie 2 (A Haunted House 2, Michael Tiddes, 2014) con Expediente Warren: The Conjuring, Insidious o Mamá entre otras.

La película está dirigida por Jordan Rubin, cineasta neoyorquino también responsable del guión que debuta con Zombeavers en la dirección de largometrajes. Anteriormente se labró un nombre como escritor en gran número de series y programas de televisión. Le ayuda con el guión en esta ocasión Al Kaplan, compositor que ha trabajado en títulos de esta misma calaña como Dinocroc vs. Supergator (Jim Wynorski, 2010) o Pirañaconda (Jim Wynorski, 2012), que cambia las partituras por el libreto por primera vez en una película. El reparto lo componen Bill Burr, Cortney Palm, Rachel Melvin, Hutch Dano, Jake Weary, Chad Anderson, Rex Linn, Brent Briscoe, Lexi Atkins y Peter Gilroy, actores poco conocidos que se erigen en personal prácticamente secundario tras los auténticos protagonistas, los castores. De todo el reparto destacaríamos al actor Bill Burr, cara ligeramente conocida que os sonará de las comedias Noche loca (Date Night, Shawn Levy, 2010) y Cuerpos especiales (The Heat, Paul Feig, 2013), o del gran drama que es Tipos legales (Stand Up Guys, Fisher Stevens, 2012).

Zombeavers

En un filme como este hay que hablar sin duda de los efectos, y una vez más Zombeavers pasa el aprobado sin problemas. Con una cuidadosa elaboración de los propios castores, tanto robotizados como con otras técnicas, estos animales salvajes consiguen no destacar más de lo necesario. También hay un buen trabajo de maquillaje por supuesto con escenas absolutamente impresionantes por su crudeza y espectacularidad conceptual. Desde una inevitable escena en que los castores van apareciendo por turnos en distintos puntos del suelo y uno de los protagonistas los va machacando uno por uno con un mazo (¿Os suena de algo?) hasta una brutal escena que incluye la pérdida del miembro más sagrado para un hombre en un despliegue de sadismo y detalle. Siempre dentro de los límites de lo aceptable, tampoco os asustéis que no es un Holocausto Caníbal (Cannibal Holocaust, Ruggero Deodato, 1980) ni mucho menos. Destacar también los títulos de crédito, homenajeando al cutrerío de los clásicos de la serie b perpetrado con gran habilidad.

Podemos concluir que Zombeavers ofrece todo lo que promete, es decir, castores, zombis, destape, sangre y risas. Ni hay que pedirle más ni pretende ser lo que no es, y esta honestidad se agradece en el cine actual. Si os apetece disfrutar de una propuesta fresca y divertida sin complejos, sin duda esta es una buena elección. Mención especial para el giro argumental previsible pero absolutamente inesperado del virus zombi, y gran habilidad para rizar el rizo en un filme que ya arranca a un nivel de locura de por sí muy alto.

  JORDI CIERCO

El cielo es real

 

 

Tráiler de Zombeavers

 

ZombeaversFicha técnica

Título: Zombeavers
Título original: Zombeavers
Director: Jordan Rubin
Guión: Al Kaplan, Jon Kaplan, Jordan Rubin
Música: Al Kaplan, Jon Kaplan
Fotografía: Jonathan Hall
Reparto: Bill Burr, Cortney Palm, Rachel Melvin, Hutch Dano, Jake Weary, Chad Anderson, Rex Linn, Brent Briscoe, Lexi Atkins, Peter Gilroy
Productora: Armory Films, BenderSpink
Año: 2014
Duración: 85 min.
País: Estados Unidos
Web oficial