Bilbo Bolsón en compañía de 13 enanos, junto al mago Gandalf, continúan su viaje hacia la Montaña Solitaria para derrotar al dragón Smaug y volver a reinar en el reino de Erebor. A lo largo de este viaje deberán cruzar el Bosque Negro para sortear la amenaza de los Orcos, allí encontrarán a los Elfos del Bosque, de quienes también deberán huir para poder llegar a su destino e intentar destruir a Smaug en el interior de la Montaña Solitaria. Se trata de El Hobbit: la desolación de Smaug.

El Hobbit: la desolación de Smaug

Volvemos a la Tierra Media, volvemos a las persecuciones de Orcos, a las luchas con espadas y arcos, y a las correrías estresantes de un lugar a otro. Toda una montaña rusa. Peter Jackson vuelve a sumergirnos en este mundo que tan bien plasmó en la Trilogía de El Señor de los Anillos (Lord of the Rings). Dos horas cuarenta minutos de diversión, donde veremos aparecer nuevos personajes importantes, veremos al director retocando cosas para encaminar toda la aventura a su gran desenlace, la trilogía de El Señor de los anillos, y donde inventará varias situaciones y personajes que no gustarán a todos, sobretodo a los fieles del libro de Tolkien.
Pero no hablaremos de lo que el director y su equipo han inventado para hacer más larga esta aventura, todos sabíamos que lo haría, así que nos centraremos en lo que realmente es la segunda parte de El Hobbit.

El Hobbit: La desolación de Smaug es mejor que su predecesora, El Hobbit, un viaje inesperado. En esta ocasión no tenemos interminables carreras para huir de Orcos, viendo escenas que nos parecían repetidas a cualquier guerra de El Señor de los anillos. Tenemos las huidas justas. Hay más diálogo, con unas fantásticas recreaciones de paisajes y reinos, que en definitiva nos hacen más agradable y entretenida la aventura. Todo arranca des de el primer minuto.

Es una historia donde todos los personajes son importantes, incluso Bilbo (genial Martin Freeman) nos parecerá que aparece poco. Un segundo capítulo en el que todo se extiende y ningún protagonista principal es más importante que otro. Con una narración entretenida y extraña que se adentra en el Reino de la Tierra Media, donde aparecen todos los personajes, abriendo nuevos frentes, para completar un global. Jackson ha querido así vincular la película con El Señor de los anillos. Vemos claramente que es la parte de un todo.

Uno de los “pero” que no podemos dejar pasar es la presencia de la elfa Tauriel, interpretada por Evangeline Lilly, que no aporta demasiada credibilidad. El resto de personajes, inventados o no, tienen fuerza por si solos, y podemos ver a un Luke Evans dando mucha más importancia a su personaje Bardo, que la que el propio libro le otorga.
Como apunte final recomendar, otra vez, ver la película en formato 3D, éste visionado en pantalla grande se hace fantástico. Una gran aventura que tal vez a alguno se le haga un poco larga, pero su duración no desmerece el resultado final.

 

SALVA VILA

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Trailer de El Hobbit: la desolación de Smaug

 


Ficha técnica:
TÍTULO ORIGINAL: The Hobbit, the desolation of Smaug.
DIRECTOR: Peter Jackson
GUIÓN: Peter Jackson, Philippa Boyens, Guillermo del Toro, Fran Walsh (basado en la novela de J.R.R.Tolkien)
MÚSICA: Howard Shore
FOTOGRAFÍA: Andrew Lesnie
REPARTO: Martin Freeman (Bilbo), Ian McKellend (Gandalf), Richard Armitage (Thorin), Ken Stott (Balin), Graham McTavish (Dwalin), William Kircher (Bifur), James Nesbitt (Bofur), Stephen Hunter (Bombur), Dean O’Gorman (Fili), Aidan Turner (Kili), John Callen (Oin), Peter Hambleton (Gloin), Jed Brophy (Nori), Mark Hadlow (Dori), Adam Brown (Ori), Luke Evans (Bardo), Evangeline Lilly (Tauriel); Orlando Bloom (Legolas), Benedict Cumberbatch (Smaug)
PRODUCCIÓN: Carolynne Cunningham, Peter Jackson, Toby Emmerich, Philippa Boyens, Fran Walsh
PRODUCTORA: Warner BROS. Pictures, MGM, New Line cinema, WingNut Films.
ESTRENO EN USA: 13 diciembre 2013
DURACIÓN: 160 minutos