Crítica:

Drama de Paramount Pictures El vuelo (Flight) es uno de los filmes más prometedores de este 2013, y nos cuenta la historia de un piloto de aerolínea comercial que vive inmerso en alcohol, drogas y mentiras, mientras realiza un trabajo que para él es rutinario y absolutamente básico, y lleva una vida de permanente descontrol, alejado de su exmujer y sus hijos, mientras pilota carísimos aviones llenos de personas de un lado a otro sin ningún esfuerzo aparente.

Su vida parece no tener sentido más allá del día a día hasta que en un vuelo, el SouthJet 227 procedente de Orlando (Florida), sufre una averia por fallo mecánico estando lleno de pasajeros. El avión, pilotado por nuestro proagonista, sufre un accidente en el que su pericia a los mandos consigue salvar gran número de vidas, pereciendo solo cuatro pasajeros y dos asistentes de cabina en un accidente que habria acabado con la vida de todos los ocupantes del aparato en la gran mayoria de los casos. Eso parece dar un vuelco a su existéncia, y decide cambiar su rutina y alejarse del alcohol y las drogas. Empieza la que debe ser una nueva vida en el campo alejado de la prensa y los vicios, hasta que en la investigación de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte queda patente que efectivamente ése día pilotaba bajo la influencia del alcohol y la cocaína, hecho que plasma un análisis que le fue hecho tras el accidente en el hospital en que fue curado de sus heridas leves tras el accidente.

El filme consigue reflejar con gran habilidad la lucha interna del protagonista entre la vida, el amor y la responsabilidad, frente a su debilidad por el alcohol y el acoso que para el representa su pasado, del que no puede escapar y por el que la justicia quiere hacer pagar a alguien inevitablemente tras haber fallecido personas, la muerte de las cuales debe achacarse a algo o alguien, sea la compañía aérea o el heroico piloto que pilotaba el siniestrado avión. El capitán Whip Whitaker, que de pequeño siempre quiso ser piloto, trata de refugiarse en el convencimiento de que salvó personalmente la vida a un gran número de personas, sin parecer asumir que eso no le exime de la responsabilidad derivada de pilotar en estado de embriaguez, que puede costarle su reclusión en prisión para el resto de su vida. A partir de aquí el filme nos ofrece la constante lucha de Whip por salir de su agujero, con las clásicas recaídas y recuperaciones de todo alcohólico, contando con la ayuda de una exheroinómana llamada Nicole que conoce en el hospital. Juntos intentarán huir de sus respectivos pasados, entablando una frágil relación que permita a nuestro piloto salvar su futuro y su honor.

Hay que destacar que Flight nos brinda un vibrante arranque de muy buen ritmo con sombras de película clásica de catástrofes, pero sin caer en la progresiva presentación de las víctimas, para posteriormente ofrecernos una impresionante secuencia del progresivo deterioro del avión en la que se masca la tragedia, que cuando llega está perfectamente ejecutada, recreándose en la medida justa en el propio desastre, y centrándose sobretodo en detalles de los momentos previos al aterrizaje forzoso y en el talento natural de nuestro protagonista para el pilotaje, que actúa de manera heroica y confiada, manteniéndose en todo momento en su faceta de irresponsable, salvando la vida a gran parte del pasaje.

Del reparto de Flight destacan actores tan conocidos como un graciosísimo John Goodman, al que es un auténtico placer poder ver clavando su papel de camello del protagonista, así como a un correcto Bruce Greenwood, interpretando al opuesto al anterior, con un personaje que intenta desesperadamente apartar a Whip de la mala vida, por intereses ajenos al protagonista, con la ayuda del también conocido y buen actor Don Cheadle; hay que reconocer que estos tres actores realizan un estupendo trabajo y complementan perfectamente la impresionante actuación de Denzel, nominado al mejor actor en los Globos de Oro por este papel.

Es curioso como el filme empieza con un antiheroe y una catástrofe, para posteriormente convertirse en un thriller primero y un drama después, pasar por la comedia y terminar siendo una especie de canto a la vida y sobretodo a la sobriedad. Gran trabajo del afamado director Robert Zemeckis, que no nos ofrecia un filme tan bueno des de que Náufrago (Cast Away, 2000), que al juntarse con un actor tan experimentado y brillante como Denzel Washington, que realiza un magnífico papel, comedido a la vez que descarado, consigue redondear un buen filme difícil de clasificar pero que seguro gustará al gran público por su gran variedad de matices.

   JORDI CIERCO

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Imágenes:


 

Tráiler:

 

Ficha técnica:
DIRECTOR: Robert Zemeckis
GUIÓN: John Gatins
MÚSICA: Alan Silvestri
FOTOGRAFÍA: Don Burgess
MONTAJE: Jeremiah O’Driscoll
VESTUARIO: Louise Frogley
REPARTO: Denzel Washington, Kelly Reilly, John Goodman, Don Cheadle, Bruce Greenwood, James Badge Dale, Melissa Leo, Nadine Velazquez, Brian Geraghty, Dane Davenport, Tamara Tunie, Garcelle Beauvais, Alex Frost, Kwesi Boakye, E. Roger Mitchell
PRODUCTORA: ImageMovers / Paramount Pictures / Parkes/MacDonald Productions
PRODUCCIÓN: Laurie MacDonald y Walter F. Parkes
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Nelson Coates
DISTRIBUIDORA: TriPictures
ESTRENO EN USA: 2 de Noviembre 2012
ESTRENO EN ESPAÑA: 25 de Enero 2013
DURACIÓN: 138 minutos

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