Si algo ha demostrado Christopher Nolan con La Odisea es que, si le das un poema épico de casi tres mil años, él te lo convierte en un espectáculo gigantesco… y además en IMAX. La película entra por los ojos desde el primer minuto: paisajes impresionantes, escenas de acción que quitan el aliento y una fotografía que hace que cada plano parezca digno de colgarse en un museo. Matt Damon se pone la túnica de Odiseo con bastante solvencia y consigue que el héroe sea algo más que un tipo empeñado en volver a casa.
Eso sí, Nolan sigue siendo Nolan. A veces da la sensación de que está tan enamorado de la grandiosidad de las imágenes que se olvida de bajar un momento a tierra para dejar respirar a los personajes. Quienes esperen una adaptación fiel al milímetro de Homero quizá salgan protestando, porque aquí hay bastante reinterpretación y no pocas licencias. Algo que no deja de ser normal.
Pero, siendo sinceros, la película funciona muy bien como cine de aventuras de los de antes, solo que con el presupuesto de los de ahora. Es ambiciosa, visualmente apabullante y demuestra que todavía se pueden hacer superproducciones que aspiren a algo más que encadenar explosiones. Puede que no sea la versión definitiva de La Odisea, pero sí es una de esas películas que merece la pena ver en una pantalla enorme y comentar después durante el camino de vuelta a casa.
Y, sin embargo, ahí es donde también aparece su mayor debilidad. A pesar de la grandeza de la película, La Odisea no es un filme para todos los públicos. Gustará a mucha gente, pero probablemente entusiasmará a menos espectadores que otros títulos de Christopher Nolan. Más allá del espectáculo visual, la historia acaba siendo el viaje de un hombre marcado por la culpa, la lucha de Odiseo por regresar a su hogar y el largo camino hacia su redención.
Todo ello está narrado con la solvencia a la que Nolan ya nos tiene acostumbrados. La fotografía es sobresaliente, las imágenes son de una belleza incontestable y varias secuencias están llamadas a convertirse en algunas de las más recordadas de su filmografía. Técnicamente es un trabajo casi impecable.
Sin embargo, ese nivel de excelencia técnica no termina de traducirse en el mismo entusiasmo al salir de la sala. Quizá sea por una duración que en algunos momentos se hace notar, por determinados pasajes que se alargan más de la cuenta o por escenas cuya reiteración acaba restando fuerza al conjunto. O quizá sea una combinación de todos esos factores. Sea como sea, la sensación final es que La Odisea es una muy buena película, pero no esa obra redonda e inolvidable que muchos esperaban de un director que ya ha demostrado en otras ocasiones ser capaz de firmarlas.
La Odisea
Título original: The Odyssey
Año: 2026
Duración: 172 min.
País: Reino Unido
Dirección: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan. Obra: Homer
Reparto: Matt Damon, Tom Holland, Robert Pattinson, Anne Hathaway, Himesh Patel, John Leguizamo













