Spider-Man: Brand New Day sigue la estela de las anteriores películas protagonizadas por Tom Holland, sin arriesgar demasiado… o nada. No estamos ante una reinvención del personaje ni ante un cambio radical de rumbo. Marvel sabe perfectamente qué funciona con este Spider-Man y, en esta ocasión, decide seguir por un camino bastante seguro.
Y, aunque esto pueda parecer algo negativo, tampoco tiene por qué serlo. Porque, a pesar de ser una clara continuación en estilo al resto de las películas anteriores, siempre apetece volver a ver a este personaje. Spider-Man es de esos superhéroes que, al menos en esta versión, parece que nunca terminan de cansarnos. Algo que no siempre ocurre con otras películas de Marvel, donde la sensación de repetición o de agotamiento de determinadas fórmulas empieza a pesar bastante más.
Una de las cosas que mejor funcionan en Brand New Day es precisamente la llegada de nuevos personajes. La entrada de caras conocidas y de otras nuevas aporta frescura a una historia que, por lo demás, transita por terrenos bastante conocidos. Son incorporaciones que realzan la película y que hacen que tengamos cierta curiosidad por ver cómo encajan con Peter Parker. En esta ocasión, el resultado es bueno y ayuda a que la película no tenga la sensación de ser simplemente «otra película más de Spider-Man».
Tom Holland, además, parece encontrarse muy cómodo en el personaje. Su Peter Parker ha crecido y ya no es aquel adolescente que necesitaba constantemente la ayuda de otros héroes. Hay una evolución lógica después de todo lo que le ha ocurrido y la película aprovecha esa situación para ofrecernos un Spider-Man algo más adulto, más independiente y también más solo.
Muchas de las críticas que ha recibido la película coinciden bastante en este punto. Varias valoran positivamente que Brand New Day recupere un Spider-Man más cercano, más callejero y más centrado en sus propios problemas. Menos multiverso y más Peter Parker. Menos necesidad de conectar cada escena con el gigantesco universo Marvel y más ganas de contar una historia del propio personaje.
Y eso se agradece.
También las escenas de acción parecen funcionar especialmente bien. Hay espectáculo, peleas y bastante CGI, como no podía ser de otra manera, pero sin que todo dependa exclusivamente de ello. Cuando la película se centra en Spider-Man y en los personajes que tiene alrededor, es cuando parece encontrar su mejor versión.
Ahora bien, tampoco estamos ante una revolución. En determinados momentos se esfuerza demasiado por demostrar que estamos ante un Spider-Man más adulto y serio. Y probablemente ahí esté su principal problema: quiere avanzar, pero sin alejarse demasiado de la fórmula que ya conocemos.
Pero quizá tampoco sea necesario reinventar la rueda cada vez. Después de tantos multiversos, variantes, cameos y universos en peligro, resulta incluso agradable encontrarse con una película que simplemente quiere hacer algo relativamente sencillo: poner a Spider-Man delante de una serie de problemas y dejarle resolverlos.
Brand New Day no parece querer cambiar las reglas del juego. Quiere jugar bien con las que ya existen.
Y eso hace que su valoración final sea bastante sencilla. No es una película especialmente arriesgada, pero sí una película que funciona. Mantiene el estilo de las anteriores entregas, incorpora personajes nuevos que aportan frescura, conserva a un Tom Holland que sigue funcionando muy bien como Peter Parker y, sobre todo, vuelve a poner al personaje en el centro.
Porque, al final, ese es probablemente su mayor mérito: Spider-Man sigue siendo Spider-Man y sigue apeteciendo verlo. Y después de varias películas de Marvel en las que uno empieza a preguntarse si realmente hacía falta otra entrega, no es poca cosa.
Así que quizá la conclusión sea esta: Spider-Man: Brand New Day no viene a reinventar al personaje ni a salvar por sí sola el Universo Marvel. Tampoco parece pretenderlo. Es una continuación bastante continuista, segura y reconocible, pero con suficientes caras nuevas y algunos elementos diferentes como para aportar algo de aire fresco.
¿Arriesga? Poco.
¿Sorprende? No demasiado.
¿Entretiene? Sí.
Y, sobre todo, ¿apetece volver a ver a Spider-Man? Sin duda.
Y eso, viendo cómo está últimamente el universo Marvel, ya es una pequeña victoria.
Han pasado cuatro años desde los acontecimientos de No Way Home, y Peter Parker ahora es un adulto que vive completamente solo, ha desaparecido voluntariamente de las vidas y recuerdos de quienes ama. Combatiendo el crimen en una Nueva York que ya no conoce su nombre, se ha dedicado por completo a proteger su ciudad—un Spider-Man a tiempo completo—, pero a medida que aumentan las exigencias sobre él, la presión desencadena una evolución física que amenaza su existencia, al mismo tiempo que un extraño nuevo patrón de crímenes da lugar a una de las amenazas más poderosas a las que se ha enfrentado.
Ficha Técnica:
Título original: Spider-Man: Brand New Day
Año: 2026
Duración: 145 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Destin Cretton
Guion: Chris McKenna, Erik Sommers, Justin Kuritzkes. Cómic: Steve Ditko, Stan Lee













