En un momento en que la mayor parte del mundo libre está confinado en sus hogares, hemos considerado relevante el hacerlos llegar la posibilidad que nos brindan dos lugares históricos que habitualmente pueden ser visitados in sutu de ser vistos de forma virtual.

El COVID-19 lo está cambiando todo, y a sus garras no han escapado los museos, que han tenido que cerrar sus puertas. Eso, que habitualmente seria una más de las muy malas noticias que nos está dejando el temido virus, pasa a convertirse en una oportunidad, pues dos lugares míticos del mundo del terror abren sus puertas a causa del cierre de forma virtual para todo el público. Si eres fan del cine de terror y del terror en general no puedes dejar de darles una oportunidad a estas visitas.
 

Las catacumbas de Paris

Las catacumbas de Paris y la The Winchester Mistery House a tu alcance

Este lugar es uno de los sitios más emblemáticos e inquietantes de la capital francesa. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando por un problema de salud pública se tomó la decisión de llevar los restos que aun estaban en los cementerios a un lugar bajo tierra. Las autoridades decidieron llevar todo a un lugar que en ese momento estaba fuera de la ciudad. Las primeros restos llegaron entre 1785 y 1787 correspondientes al cementerio más grande de Paris, el cementerio de los “Santos Inocentes”. El lugar se convirtió en el Osario Municipal de Paris en 1786. Actualmente se dice que reposan allí los restos de seis millones de personas.

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The Winchester Mistery House

The Winchester Mistery House<

La misteriosa mansión Winchester se ha mantenido por cerca de 100 años como una de las maravillas de la arquitectura en San José, California, enlistada en el registro nacional de lugares históricos y una de las casas embrujadas más famosas en Estados Unidos. Esto la ha convertido en uno de los lugares turísticos más visitados, se calcula que desde 1923 más de 30 millones de personas de todo el mundo han paseado por sus solitarios pasillos, pasajes oscuros y salones adornados.
La mansión atribuye su nombre a quien fue su dueña, Sarah Pardee Winchester heredera del nombre y de la fortuna de su familia, quien además tuvo una vida trágica debido a que perdió a su hija en su infancia y a su marido por tuberculosis.
Tanto la mansión como la historia de Sarah han inspirado libros y una película que fue protagonizada por Helen Mirren en 2018.

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