Quién no conoce el nombre de SeriesYonkis? Para todo fan no reciente de cine y series es un recuerdo imborrable de algo aparentemente turbio pero a la vez inocente.

En la era de los Netflix, HBO e incluso Disney en breve, el término SeriesYonkis queda como algo casi nostálgico. Un bonito recuerdo para algunos como lo pueda ser hoy en día la famosa The pirate bay.

La noticia es que la sentencia del Juzgado de lo Penal número 4 de Murcia absuelve al fundador de SeriesYonkis y sus secesivos duelos de delitos contra la propiedad intelectual.

Los creadores de SeriesYonkis, la que durante mucho tiempo fue la página de enlaces de descarga más popular de España desde donde acceder a películas, series y demás material audiovisual protegido por los derechos de autor, han salido victoriosos del que muchos consideran el mayor juicio contra la piratería celebrado en nuestro país.

En la sentencia del Juzgado de lo Penal número 4 de Murcia, donde se juzgaba el caso, se concluye que Alberto García Sola, fundador de la web en 2007, y sus sucesores al frente de la página, Alexis Hoepfner, Jordi Tamargo y David Martínez, han sido absueltos “del delito contra la propiedad intelectual por el que venían siendo acusados por el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares, declarando de oficio la costas causadas”.

Los acusados se enfrentaban a penas de hasta cuatro años de prisión por un delito contra la propiedad intelectual. Las entidades de gestión Egeda y la Federación Antipiratería les reclamaban más de 550 millones de euros como indemnización por su labor al frente de la página.

La clave del juicio ha sido determinar si los dueños de la página SeriesYonkis incurrieron en delito al ofrecer los enlaces de descarga de los que se nutrían sus visitantes, generando grandes cantidades de tráfico que repercutían en ingresos por publicidad.

Todo el que ostenta o regenta una web dedicada al cine ha tenido tentaciones alguna vez, seamos sinceros, de ofrecer links de descarga en sus críticas o noticias, asegurándose así una repercusión y un tráfico que sin duda se vería multiplicado. La frontera real entre lo legal e ilegal en este sentido ha sido siempre gris en España por muy clara que fuera la ley. Lo demuestra la sentencia de la que hoy nos hacemos eco.

Si algo tiene y tenia el público de este tipo de páginas es una falta absoluta de fidelidad, pero aún y así hay que reconocer que SeriesYonkis fue durante un tiempo importante la web en mayúsculas para descargas que podríamos llamar, o ya no, ilegales. Que lo son, y todos lo sabemos al igual que no somos ajenos a los perjuicios que ocasionan a los creadores de contenido.

Al final, lo romántico está en el delicado equilibrio entre las ganas e ilusión de un creador de que su contenido sea disfrutado y valorado por el gran público, contrapuestas contra su necesidad de comer y subsistir de su trabajo y sobretodo las ganas de todos los intermediarios por proteger y atesorar un contenido que consideran propio.

Al final no nos queda otra que dar la enhorabuena a los responsables de SeriesYonkis y recordar la famosa frase y tenerla muy presente: la piratería es delito.

SeriesYonkis