Dos días, una noche

Formando parte de la Sección Oficial del Festival de Cannes se encuentra la última película de los hermanos Dardenne, Dos días, una noche (Deux jours, une nuitTwo Days, One Night), que tras su paso por el festival ha cosechado críticas tan positivas que algunos la consideran una de las grandes candidatas para la Palma de Oro.

Sandra es una trabajadora en una empresa de paneles solares que, un viernes por la tarde, descubre que sus compañeros de trabajo han realizado una votación para que cada uno de ellos obtenga una prima de mil euros al final de mes. Esto último no sería un asunto tan trágico si la obtención de esta suma de dinero no tuviese como consecuencia el despido de Sandra. La mujer persuade a su jefe para celebrar una nueva votación, esta vez secreta, el siguiente lunes, y durante el fin de semana decide visitar uno por uno a los dieciséis trabajadores de la empresa para convencerles de que voten a favor de su reinserción, renunciando a los mil euros.

Dos días, una noche

A partir de los veinte primeros minutos, la película presenta un simple patrón narrativo que se mantiene casi hasta el final. Sandra se encuentra con uno de los trabajadores, le intenta hacer entrar en razón para que no sea despedida y, por último, se marcha contenta o deprimida en función de la respuesta del segundo. Dentro de lo repetitivo que pueda resultar ver la misma situación una y otra vez, el guión de los hermanos Dardenne resulta lo suficientemente atractivo como para que en ningún momento el film se haga mínimamente aburrido. Además, llegando a su desenlace, uno comprueba que pese a lo previsible que pudiese llegar a ser, no parece nada forzado.
Sin embargo, el verdadero poder del largometraje lo encierra la presencia de Marion Cotillard como protagonista. La actriz está inmensa, soberbia en su papel de esposa y madre afectada por la crisis actual y que se ve obligada a recurrir a, como ella dice, “la mendicidad” para sobrevivir y sacar adelante a su familia. Cotillard despliega un ingente catálogo de recursos dramáticos que no sólo resulta creíble sino además tremendamente emotivo. Muchos críticos opinan que hacía mucho tiempo que un personaje no conseguía empatizar de tal manera con el público y no les falta razón. La soltura con la que la protagonista pasa del alivio a la depresión y viceversa en menos de diez minutos es digna de admiración. Cotillard se postula, hasta el momento, como una firme candidata para el Premio a la Mejor Interpretación Femenina.

Dos días, una noche

Dentro de la filmografía de los Dardenne, es curioso comprobar como Dos días, una noche podría catalogarse tanto como puro cine social del que los hermanos llevan haciendo desde La promesa (La promesse, 1996) o como su película más accesible hasta la fecha, dejando la temática social apartada en un segundo plano. Si bien es cierto que la sombra del paro y de la retención económica de nuestros días planea sobre el personaje de Sandra, al fin y al cabo el largometraje no es más que una simple aunque muy inteligente película de supervivencia, una fábula (sí, con moraleja y todo) sobre la determinación del ser humano y sobre el esfuerzo.

 JUAN PRIETO

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Tráiler de Dos días, una noche:

Dos días, una noche
Ficha técnica

Título: Dos días, una noche
Título original: Deux jours, une nuit (Two Days, One Night)
Director: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
Guión: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
Fotografía: Alain Marcoen
Reparto: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Catherine Salée, Olivier Gourmet, Christelle Cornil
Productora: Coproducción Bélgica-Francia; Les Films du Fleuve / Archipel 35
Año: 2014
Duración: 95 min.
País: Bélgica