¿Cómo seria la vida de los que nos rodean si nosotros no hubiéramos nacido?
George Bailey (James Steward) llega a presenciar, gracias a su ángel de la guarda (que quiere conseguir unas alas), como seria la vida de sus seres queridos si él no hubiera nacido. Mostrándole la importancia de su presencia y demostrándole que vale la pena vivir a pesar de que las cosas puedan salir mal.

Dirigida en 1946 por Frank Capra, es una de los grandes clásicos del cine navideño. Centrándose en la vida de una familia propietaria de una compañía de empréstitos, muestra la caridad que pueden tener las personas y como el más insignificante gesto de bondad, puede hacer feliz a alguien o cambiarle totalmente la vida.

Cogiendo ideas del cuento de Charles Dickens, Canción de navidad, y gracias a la gran interpretación de todos los protagonistas de la película, entre los que destaca la actuación de James Steward (Geroge Bailey) en un papel de persona bondadosa que le va perfecto, consigue que llegues al final de la película con lágrimas en los ojos. Y seguramente esto ocurre cada vez que visionas la película, mostrando así la perfecta película que rodó Capra.

La película, repartida en diferentes bloques situacionales, tiene un ritmo muy bueno y gran solidez, gracias precisamente a estos bloques narrativos, que constituyen en sí pequeñas trozos de la vida del protagonista. Narrando una historia dramática, entre la que van apareciendo diferentes gags o diálogos entre el ángel de la guarda y San José, consigue entretener en todo momento. El sentimiento que le llega a uno es el de felicidad, contrariamente a lo que el fondo real de la historia muestra. Una perfecta mezcla de drama y comedia, que a pesar de los años transcurridos desde su estreno siempre apetece ver.

Aunque tal vez se haga difícil creer todo el cúmulo de desdichas que le suceden a George Bailey, unidas a todas las cosas buenas que éstas terminan por provocar, junto con la gran bondad del protagonista, la cinta sigue teniendo una narración perfecta dejando intacto su valor moral.

Gracias a una perfecta fotografía en blanco y negro, hay diferentes escenas de la película que llegan a ser otro clásico dentro de un clásico. Como la escena en la que aparecen los dos protagonistas hablando por teléfono (James Steward y Donna Reed) o la escena en que Steward va corriendo por medio de la calle principal del pueblo, felicitando la navidad a todos sus vecinos.

Qué bello es vivir, es un grito a la bondad de las personas, a los valores morales de la gente. Representados por George Bailey en contraposición a Henry F.Potter (Lionel Barrymor) el personaje totalmente opuesto a los valores de su rival.
Una producción que en su estreno no tuvo una gran acogida del público. Sería años mas tarde, que el pequeño televisor la convertiría en una de las películas más importantes del cine.

Nominada en 1946 a cinco premios Oscar, Mejor película, mejor director, mejor actor principal, mejor montaje y mejor sonido, sin llegar a conseguir ninguno.

Cinta que por su influencia aparece en diferentes episodios de navidad de series televisivas como en Smallville, Beverly Hills 90210, Cuéntame cómo pasó, o en una película de Los Teleñecos.

 

SALVA VILA

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Ficha técnica:
TÍTULO ORIGINAL: It’s a wonderful life.
DIRECTOR: Frank Capra
GUIÓN: Frances Goodrich, Albert Hackett, Frank Capra.
MÚSICA: Dimitri Tiomkin
FOTOGRAFÍA: Joseph F.Biroc, Joseph Walker, Victor Milner (B&N)
REPARTO: James Steward (George Bailey), Donna Reed (Mary Hatch), Lionel Barrymore (Henry F.Potter), Thomas Mitchell (Tio Billy Bailey), Henry Travers (Clarence)
PRODUCCIÓN: Frank Capra
PRODUCTORA: RKO presenta una producción de Liberty films
ESTRENO EN USA: 20 de diciembre 1946
DURACIÓN: 130 minutos