Scott Carey (Grant Williams) y su esposa Louise (Randy Stuart) se relajan pasando unos días de vacaciones en barco. Mientras Louise baja a los camarotes Scout ve como se les acerca una extraña niebla que le cubre por completo.
Al cabo de seis meses, Scott empieza a percatarse de que pierde peso y la ropa parece irle grande. Preocupado por estos hechos, realiza diversas visitas al médico, obteniendo al fin, la certeza de que inexplicablemente está menguando. Es entonces cuando empieza su lucha para sobrevivir en un mundo totalmente extraño.

Película dirigida en 1957 por Jack Arnold, que realizó a lo largo de la década de los 50’s diversas incursiones en el cine fantástico, con aciertos como Llegó del mas allá (1953), La mujer y el monstruo (1954) o Tarántula (1955).
En esta ocasión adapta la novela homónima de Richard Matheson, en la que por culpa de la exposición a una extraña radiación en forma de niebla, el protagonista empieza a disminuir de estatura hasta quedarse con el tamaño de un pequeño insecto.

Estamos en frente de todo un clásico del género fantástico, al que el paso del tiempo no le ha hecho ningún daño. Con guión del propio Matheson, la película consigue atraparte desde un inicio y provoca, que a lo largo del escueto metraje, estés esperando a ver que ocurrirá con el diminuto Scott.
Tal vez el único fallo está en el ritmo de la narración. Con una voz en off que va narrando lo que pasa por la cabeza del protagonista y una disminución de la tensión en la trama cerca de la mitad de la película, el guionista consigue que pierdas un poco de interés por los acontecimientos, aunque siempre deseando que avance rápido la película para ver como se sucede el desenlace.

A pesar de esto, la película sorprende por la calidad de los efectos especiales, con los que consiguen recrear diversos escenarios naturales, en los que aparece, con buena imagen, un pequeño hombre junto al resto de protagonistas. Gracias a estos efectos especiales, al protagonista le acontecerán, a lo largo de la narración, situaciones que no atañen ningún peligro si no fuera por el diminuto tamaño del personaje.
Vemos a Scott luchando con una gigantesca araña, huyendo de un gato, o intentando salvar su vida de una pequeña inundación. Bañado de una gran imaginación, utilizan material corriente como trozos de hilo para hacer cuerdas o un pequeño alfiler para utilizarlo como espada.

Tenemos una película entretenida, que actualmente sigue sorprendiendo por su imaginación y sus buenos efectos especiales, con un buen ritmo narrativo, con una lucha interna del personaje para sentirse humano a medida que va menguando y sobretodo, con un final coherente a la historia. Recomendable para pasar un buen rato.

Posteriormente el director Joel Schumacher realizó en 1981 otra película muy parecida pero con una mujer de protagonista (Lily Bomlin), La increíble mujer menguante. También encontraríamos otra cinta de parecida temática en El curioso caso de Benjamín Button (2008) de David Fincher.

 

SALVA VILA

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Ficha técnica:
TÍTULO ORIGINAL: The incredible Shrinking Man.
DIRECTOR: Jack Arnold
GUIÓN: Richard Mathesson
MÚSICA: Joseph Gershenson, Irving Gertz, Earl E.Lawrence
FOTOGRAFÍA: Ellis W. Carter (B&N)
REPARTO: Grant Williams, Randy Stuart, April Kent, Paul Langton, Raymond Bailey
EFECTOS ESPECIALES: Cleo E.Baker, Fred Knoth (sin acreditar)
PRODUCCIÓN: Albert Zugsmith
PRODUCTORA: Universal pictures
ESTRENO EN USA: 22 febrero 1957
DURACIÓN: 81 minutos