Película con uno de los monstruos clásicos de los estudios Universal. Después que esta factoría rodara unas cuantas películas sobre sus grandes monstruos, Dracula, Frankenstein, etc, apareció este film en 1954 dirigido por Jack Arnold, sobre una criatura acuática con forma humanoide.
Aunque tal vez es el monstruo menos conocido de La Universal, después de La mujer y el monstruo, se rodaron dos películas más con este personaje como protagonista, y aunque en su día tuviera un relativo éxito, hoy en día es de las criaturas menos conocidas del cine. Tal vez lo que más recuerda la gente sobre estas películas es la propia imagen del monstruo, diseñada con un traje de plástico y con la poca movilidad que éste aportaba, consiguieron un monstruo de aspecto terrorífico y bastante diferente a los de su época. Eso sí, viéndolo actuar en la película, queda claro que no es el monstruo más temible del cine.

En esta ocasión la trama se sitúa en el amazonas, donde una expedición científica, después del hallazgo de un fósil con forma de garra, se adentran en el río para intentar hallar los restos de esta extraña criatura.

En la cinta volvemos a encontrarnos con personajes con puntos de vista diferentes, algo que acostumbra a ocurrir en las películas de extraterrestres o de criaturas fantásticas, donde aparece el personaje que quiere estudiar al ser desconocido y el que quiere destruirlo.
En esta ocasión los actores principales (Richard Carlson y Richard Denning) van acompañados por una mujer, la actriz Julie Adams (Kay Lawrence) que como era habitual en estas producciones, su papel en reglas generales se centraba en poner siempre una buena sonrisa y gritar cada vez que aparece la criatura.

Un aspecto a destacar de la película es la buena dirección de las escenas acuáticas. Nos encontramos frente a unas escenas subacuáticas de gran belleza y estilo, a pesar del blanco y negro, en donde vemos a los submarinistas y a la criatura moverse con soltura. Una de ellas narra una de las escenas de enamoramiento más curiosas del cine, donde la criatura va imitando el movimiento de la exploradora Kay Lawrence cuando esta nada por el lago, fascinado con la mujer y sus movimientos.

Para representar a la criatura se seleccionó a dos actores, Ben Chapman y Ricou Browning, el primero interpretaba las escenas terrestres y el segundo las acuáticas.

La banda sonora es uno de los aspectos menos trabajados, compuesta para incrementar el suspense en las escenas de terror, pero hoy en día sólo nos parece una repetición de sonidos estridentes que suenan cada vez que aparece el extraño ser.

La película juega con el miedo a lo desconocido, el miedo que tenemos todos a las profundidades, en este caso a las del río, mostrándonos en la mayoría de escenas sólo una fracción del monstruo, como una mano o una pierna, para intensificar los momentos de tensión.
En el cine más actual podemos encontrar ejemplos parecidos en películas donde el monstruo sale de las calmadas aguas, como en Anaconda (1997), o incluso Tiburón (1975), en las que las imágenes de aguas tranquilas y desconocidas ya inspiran desconfianza y se transforman en otro personaje de la película.

Como todas las películas clásicas de monstruos de la Universal, La mujer y el monstruo, es un film que hay que ver a pesar de haber envejecido mal, con pocas escenas de acción y un ritmo lento de película.
A pesar de todo esto, hay que ver al menos una vez la película y conocer este clásico monstruo de los Estudios Universal.

 

SALVA VILA

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Ficha técnica:
TÍTULO ORIGINAL: Creature from the Black lagoon.
DIRECTOR: Jack Arnold
GUIÓN: Harry Essex, Arthur A. Ross
MÚSICA: Joseph Gershenson
FOTOGRAFÍA: William E. Snyder (B&N)
REPARTO: Julie Adams, Richard Carlson, Antonio Moreno, Richard Dennig, Nestor Paiva, Whit Bissell, con Ben Chapman y Ricou Browning (como la Criatura)
PRODUCCIÓN: William Adam
PRODUCTORA: Universal Pictures
ESTRENO EN USA: 05 Marzo 1954
DURACIÓN: 79 minutos