El caso Farewell

Crítica:

Película de espías al estilo clásico, la producción francesa El caso Farewell (L’affaire Farewell) nos cuenta una historia real sobre una de las fuentes más importantes del espionaje americano que ayudó en gran medida al hundimiento de la Unión Soviética en la época de la guerra fría. Como en todos los títulos de éste prolífico género, por cierto ligeramente a la baja, la película, que mezcla los idiomas francés, inglés y ruso, abunda en escenas de tensión sostenida que pondrán a prueba los nervios del más tranquilo. Esta dirigida y escrita por Christian Carion, con una corta carrera en el cine francés, desarrollada a partir del libro Bonjour Farewell de Serguei Kostiney, y ha tardado dos años en poderse ver en nuestro país.

La trama de El caso Farewel arranca en los años ochenta, cuando un importante cargo del KGB, Sergei Gregoriev, hastiado por los métodos del gobierno comunista, decide colaborar a su hundimiento en aras de ofrecer un mejor futuro para su hijo, con el que no tiene una buena relación, empujado por la creencia de que la caída del régimen provocará una nueva revolución que reportará mejoras para el futuro de la madre Rusia. Para ello elige a un desconocido empleado raso de la embajada francesa, que transmitirá la información a les servicios de inteligencia franceses para posteriormente hacer llegar la información directamente al Presidente Ronald Reagan, todo con la esperanza de minimizar las posibilidades de filtraciones en un mundo inundado de infiltrados y espías dobles.

Para el papel del informante, el nombre en clave de cual es Farewell, la película cuenta con el impresionante y polifacético Emir Kosturika, que nos deja una actuación magistral que dota a la película de gran parte de su fuerza. El actor, director y músico encarna en esta ocasión a un espía ruso de oficina, amante de la música francesa y con inquebrantables ideales, que no consigue controlar su vida familiar y entabla una sincera amistad con su contacto en la embajada francesa en sus encuentros furtivos con motivo de su tráfico de información secreta, aplacando así ligeramente su enorme sensación de soledad.

También destaca en El caso Farewel el actor Guillaume Canet, que vimos como el tercero en discordia en La playa (The beach, 2000), en el personaje de Pierre Froment, que vive un drama personal enfrentado a las dudas de su mujer respecto a su participación en una actividad tan peligrosa como es el espionaje en territorio enemigo, que pone en riesgo el futuro y la supervivencia de toda la familia en aras del bien común. Y aparte, Willem Dafoe en un papel secundario y, como no, el actor Fred Ward en el papel de un Ronald Reagan completamente ridiculizado.

En resumen, podemos decir que El caso Farewell es un buen thriller histórico de espionaje que nos cuenta una parte sorpendente e impresionante del lento y largo proceso que fue la caída de la poderosa Unión Soviética.

JORDI CIERCO

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Imágenes:

 

Tráiler:

 

Ficha técnica:

DIRECTOR: Christian Carion
GUIÓN: Eric Raynaud
MÚSICA: Clint Mansell
FOTOGRAFÍA: Walther van den Ende
REPARTO: Emir Kusturica, Guillaume Canet, Ingeborga Dapkunaite, David Soul, Dina Korzun, Philippe Magnan, Niels Arestrup, Yevgeni Kharlanov, Christian Sandström, Willem Dafoe, Aleksey Gorbunov, Mats Långbacka, Alexandra Maria Lara, Lauriane Riquet, Timothé Riquet, Fred Ward
PRODUCTORA: France 2 (FR2) / Le Bureau / Nord-Ouest Productions
MONTAJE: Andrea Sedlackova
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Jean-Michel Simonet
VESTUARIO: Corinne Jorry
DURACIÓN: 112 minutos
DISTRIBUIDORA: A Contracorriente Films
ESTRENO EN FRANCIA: 23 de Septiembre 2009
ESTRENO EN ESPAÑA: 5 de Agosto 2011
CALIFICACIÓN: No recomendada para menores de 7 años