Cuentos desde la cripta (Tales from the Crypt, 1989-1996) se emitió en España en Tele 5 durante la primera etapa de esta cadena. Etapa en la que Jesus Gil se metía en un yakuzee con señoras de grandes senos, y Mama Chichos campaban a sus anchas mientras jóvenes engominados buscaban pareja en programas presentados por Bertín Osborne y Andoni Ferreño. Época curiosa donde contenidos de esta naturaleza convivían con maravillas como Twin Peaks o Camino al infierno, serie sobre el Vietnam que abría con Paint it black y que no poca gente duda de si realmente exisitó debido a su fugacidad. Después de que terminara la serie Viernes 13 (Fryday the 13 the series, que nada tenía que ver con Jason Voorhees ni Crystal Lake) empezó a emitirse Cuentos desde la cripta y la verdad es que fue un regalo. Recuerdo episodios muy buenos (Kyle MacLachlan esposado al cadáver de un poli durante un episodio entero para terminar del peor modo posible) y otros bastante chorras (Whoopy Goldberg haciendo de santera obsesionada por encontrar a un pelirrojo auténtico).
La serie tenia su origen en los comics de la editorial EC de los 50 que fue censurada y perseguida hasta su cierre en 1955 dando lugar al Comics Code. Organismo que regularía desde ese momento el contenido de los comic book. Sus historias contenían un macabro sentido de la justicia que siempre acababa afectando a sus protagonistas. El legado de William M. Gaines co-editor de EC pasó a la gran pantalla en los 70 con la adaptación por parte de la productora Amicus (rival de la hoy resucitada Hammer). Freddie Francis se encargó de la primera Tales from the crypt y Roy Ward Baker lo haría de la segunda, Vault of horror (la historia del cuadro todavía conserva el impacto de su escena final).

 

 

Con la década de los ochenta Richard Donner, Walter Hill, David Giler, Joel Silver y Robert Zemeckis. (ahí es nada) se convirtieron en productores ejecutivos de Tales from the Crypt serie que introduciría el personaje del guardián de la cripta para presentar y despedir los episodios. Participarían actores como  Steve Buscemi, Daniel Craig, Tim Curry, Timothy Dalton,  Benicio del Toro, Kirk Douglas, Brad Dourif,  Malcolm McDowell, Ewan McGregor, Meat Loaf, Demi Moore, Bill Paxton, Joe Pesci, Brad Pitt, Iggy Pop, Christopher Reeve, Tim Roth. El elenco de directores tampoco se queda corto  Michael J. Fox, Tom Hanks, Kyle MacLachlan y Arnold Schwarzenegger, además de Robert Zemeckis, Richard Donner, John Frankenheimer, William Friedkin, Walter Hill, Tom Holland, Tobe Hooper, Mary Lambert, Peter Medak, Russell Mulcahy y Freddie Francis.. Pocos comics tienen el honor de ser citados por tantos cineastas como fuente de influencia, John Carpenter escribió la introducción de la reedición de 2008 de los comics originales. A continuación encontraréis un extenso documental en inglés donde directores, dibujantes y escritores cuentan su experiencia para con la serie de comics original y su evolución hasta la creación de la serie televisiva.

 

 

Aunque posiblemente merezca un post aparte aqui va una breve reseña de Caballero del Diablo (Demon Knight, una de las dos películas que llegaron a nuestro país bajo el calor de la serie y en mi opinión la mejor de las dos). Cuando vi la carátula en el videoclub y entendí que era una película y no episodios me la llevé muy felizmente a casa. Lo que el reverso de la carátula prometia era meter a un grupo de gente en una vieja iglesia donde debían sobrevivir una noche bajo el sitio de unos demonios. Todo ello con la presencia de Billy Zane haciendo de misterioso demonio.
Siempre me gustaron las historias donde personajes desconocidos se ven obligados a entenderse para sobrevivir a la amenaza exterior, al estilo del Carpenter de Asalto a la comisaría del distrito 13 o El príncipe de las tinieblas. Pensé que sería como el film de Carpenter pero más desenfadado, con más humor y menos terror. Así fue…
Demon Knight es una divertida historia de terror con toques gore, demonios, antiheroes y un malo muy molón. No decae en ningún momento y está en sintonía con la noble tradición de que no hay ningún personaje sagrado.