Muerte dracula

La muerte de Drácula

Burnin’ Percebes, Nando Martínez y Juan González se adentran en el mito de Drácula y lo lo llevan a su territorio, narrando una historia totalmente diferente a la que estamos acostumbrados.
En La muerte de Drácula encontramos a Mina, una joven que vende su sangre por dinero. Hasta que un día se encuentra con Drácula, con quién entabla una amistad y termina por compartir confesiones.

Estas confesiones nos llevan a descubrir un Drácula totalmente diferente al de siempre, un Drácula que quiere su muerte. Tras siglos de existencia, Drácula busca la muerte. Lo que siempre hemos visto y conocido de este personaje, los directores lo canalizan en la desesperación y el hastío de un ser que no solo se está y se siente solo, tal y como siempre nos han mostrado, si no que tras todo ello el sentimiento que lleva sobre si es el de desear la muerte.

Caso contrario al del otro personaje que aparece en la película, el de Mina. Ya que con tan solo dos personajes los directores construyen este diálogo con el que nos dejan ver los pensamientos de este famoso Vampiro y su desenlace.

Estamos ante una película casi experimental, de poco presupuesto. Y esto se nota y resalta en el resultado final. Con una fotografía en blanco y negro y una banda sonora estridente, vemos desfilar a estos dos personajes clásicos interpretados para la ocasión por Javier Botet y Laura Weissmahr. Un mito que destruyen para llevarlo a su final. Una nueva idea que no consigue alegrarnos el día. No siempre las buenas ideas terminan siendo buenas, en esta ocasión la película es aburrida y pesada.

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La muerte de dracula

Título original: La muerte de Drácula
Año: 2026
Duración: 64 min.
País: España
Dirección: Burnin’ Percebes, Nando Martínez, Juan González