Las necesidades de ayuda a diferentes personas en diferentes puntos del planeta son, por desgracia, cada vez más inevitables. ACNUR realiza este trabajo tan ineludible para poder dar una vida mejor a aquellas personas que lo han perdido todo.

Refugiados, desplazados o perseguidos, deben tener también su oportunidad de una vida mejor, y tan necesaria es la colaboración por parte de los distintos países como de las ONGs.

Para recibir esta ayuda y colaboración, es necesario que la información sobre la problemática que existe llegue a todos. La difusión de noticias por televisión, documentales, libros o películas que traten sobre todo ello debe llegar a un gran número de personas. Sobre todo para tener conciencia de un hecho existente y que ya dura demasiado.

Como ocurre en otros casos, el cine intenta ser un reflejo de los conflictos actuales. De las situaciones que se viven al día a día en diferentes partes del mundo.
Si la literatura o la novela gráfica, de siempre, nos traslada a mundos en los que la sociedad se confronta entre ella por pensamientos diferentes o nos habla de temas políticos, el cine y sus creadores hacen lo mismo. Quieren aportar su granito de arena para mostrar de una u otra manera los problemas que tenemos en esta sociedad actual y luchar por el respeto a los derechos humanos.

Y uno de estos grandes conflictos del siglo XXI es la inmigración. Refugiados y desplazados se cuentan por millones en un mundo en el que parece que nadie tiene la solución ideal. El cine traslada la historia de estas personas que por diferentes motivos deben huir o desplazarse de sus casas para encontrar un sitio mejor en el que estar, alejándose de conflictos bélicos y abandonando familias y sus posesiones.

La jaula de Oro

Nombres de directores como Diego Quemada-Díez con su La jaula de Oro (2013) en la que habla sobre el peligroso viaje para cruzar la frontera de México a EEUU, o Gerardo Olivares hablando sobre esa “pequeña” distancia que existe entre España y África en Gibraltar, en su película 14 kilómetros (2007), donde tantas personas sufren al tratar de cruzarla. Son tan solo un par de directores que tratan de mostrar y dar voz a estos conflictos desde su punto de vista.

La casa Junto al Mar (2017) del director Robert Guédiguian es otro ejemplo más actual y otra manera de contar la situación de la inmigración que también lleva décadas moviéndose por el cine. Así nos podemos remontar a películas como Los diez mandamientos (1956) del gran Cecil B. DeMille, en la que también en ella encontramos una historia que habla sobre los desplazamientos de personas para huir de conflictos bélicos.

Una película de Hollywood que llega a un mayor número de personas y por lo tanto una herramienta que utilizar para mostrar la situación de diferentes escenarios con diferentes protagonistas y con los mismos problemas.

De este modo, el cine en mayúsculas, por decirlo de alguna manera, aquél que la mayoría de nosotros seguimos más asiduamente, también quiere hablar sobre esta problemática situación. El cine de Hollywood aporta su grano de arena con películas que llegan a un mayor número de espectadores.

El drama que supone para todos aquellos que se ven obligados a trasladarse de su casa o país. Lágrimas del sol (2003) de Antoine Fuqua, Hijos de los Hombres (2006) de Alfonso Cuarón, The Good Lie (2014) de Philippe Falardeau, Hotel Rwanda (2004) de Terry George, Las uvas de la ira (1940) de John Ford, son otros pocos ejemplos que os queremos mostrar de un cine más comercial, que también habla de y para la inmigración.

refugiados visto desde el cine

Hotel Rwanda

Muchas y diversas maneras de tratar un problema que lleva años en nuestras vidas y que parece que seguirá otros más.

El género fantástico o la animación, también muestran estos conflictos. Jupiter’s Moon se mezcla con la fantasía para narrar el viaje de un inmigrante. La animación puede ayudar a los más pequeños a mostrarles las distintas realidades que existentes, como en El viaje de Saïd (2007) del director Coke Riobóo, La historia de Ali, o El viaje de Hamid, de Eritrea en África (Hamid’s journey from Eritrea in Africa).

Se convierte así el cine en una herramienta más para dar voz a estas personas necesitadas con escasos recursos y de esta forma ayudar a los refugiados. Con la temática de los refugiados en el cine, se colabora también a concienciar a la gente de un problema con el que se puede colaborar a través de ONGs como ACNUR.