El director japonés Sion Sono ha entrado de cabeza este año en el Atlántida Film Fest con su último largometraje Why don’t you play in hell? (Jigoku de naze warui?, S. Sono, 2013), y podría decirse que “indiferentes” es como menos está dejando a los usuarios que ya la han visto. A decir verdad, las películas de Sono suelen ser un soplo de aire fresco en la cinematografía internacional por su frenetismo. A excepción de cintas como Be Sure to Share (S. Sono, 2009) o The Land of Hope (S. Sono, 2012), sus obras son como un coche sin frenos bajando por una pendiente a toda velocidad, con la seguridad de que al final de ella habrá una carretera lo suficientemente larga como para que el coche frene por sí solo. Sirva de ejemplo el apabullante y épico relato de cuatro horas de duración acerca del amor verdadero que es Love Exposure (S. Sono, 2008).

Why don’t you play in hell? ofrece las marcas más claras del cine de Sono. Una inmensa longaniza de situaciones ligadas entre sí por ilógicas relaciones de causa-efecto, un humor negro radical, un derroche de cantidades industriales de sangre, una mezcla desmedida de los géneros cinematográficos sin tener miedo a caer en el ridículo y, por encima de todo lo anterior, una increíble capacidad para generar un fuerte pacto ficcional con el espectador, es decir, que a pesar del surrealismo que flota sobre la película, el público no se siente traicionado ni engañado sino que disfruta con cada una de las virguerías que les ocurren a los variopintos personajes. Unos personajes tan caricaturizados que da la impresión que únicamente tienen una razón de existir (el excéntrico joven director de cine que busca hacer la gran película de su vida, el jefe yakuza enamorado de una joven actriz de la que únicamente requiere amor correspondido, la joven actriz que busca triunfar a lo grande en el mundo del cine) y que están dispuestos a morir por alcanzarla.

Why don't you play in hell?
El filme, historia coral donde las haya, narra el rodaje de una película acerca del enfrentamiento real entre dos clanes yakuza rivales, relatando por igual los actos que fortuitamente llevaron a que el rodaje tuviese lugar. Lo que viene a ser el cine dentro del cine. Hace falta precisar que, pese a trabajar sobre terreno ya abonado, el director no nos ofrece algo que se haya visto muchas otras veces. Es cierto que las referencias a otros largometrajes no son pocas, desde la melancolía del celuloide de Cinema Paradiso (G. Tornatore, 1998), pasando por el cine de mafias de Johnnie To hasta llegar al primer volumen del díptico Kill Bill de Tarantino, película que curiosamente ya era un homenaje al cine japonés y que Sono no sólo vuelve a homenajear formando un bucle, sino que por momentos se permite el lujo de calcar (¿Ese mono amarillo à la Bruce Lee? ¿Esos combates con katanas “uno contra diez”? ¿Esa sospechosa banda sonora?).

Sin embargo, la larga sombra de Tarantino en Why don’t you play in hell? es alargada y no sólo se extiende a la forma sino también al contenido. El largometraje de Sono es, al fin y al cabo, una oda al cine, aunque más precisamente es una declaración de amor al arte de hacer cine y a la pasión del cineasta, como si el propio realizador estuviera proyectándose en ese eufórico y joven director que sueña con labrarse una reputación de genio en la Historia del séptimo arte. Tal y como se podía leer entre líneas en Malditos bastardos (Inglorious basterds, Q. Tarantino, 2009), el cine es un arma que puede llegar a cambiar el mundo. Si en aquella película, el poder del celuloide conseguía cambiar el curso de la historia, en Why don’t you play in hell? el cine es tratado como un elemento divino (ese oportunista Dios del Cine) que permite hacer realidad los sueños de los personajes.

En definitiva, la última locura de Sion Sono es un vigoroso y sangriento cóctel de amor, amistad, venganza y sobre todo, pasión, que si es cierto que pase tan inadvertida entre el público español para que no consiga un estreno comercial, al menos siempre puede disfrutarse en casa de la mano de un festival online como el Atlántida.

  JUAN PRIETO

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Trailer de Why don’t you play in hell?


 

Posters de Why don’t you play in hell?

Why don't you play in hell?
Why don't you play in hell?

 
Ficha técnica:

Título: Why Don’t You Play in Hell?
Título original: Jigoku de naze warui? (Why Don’t You Play in Hell?)
Año: 2013
Duración: 126 min.
País: Japón
Director: Sion Sono
Guión: Sion Sono
Música: Sion Sono
Fotografía: Hideo Yamamoto
Reparto: Jun Kunimura, Shinichi Tsutsumi, Fumi Nikaido, Tomochika, Hiroki Hasegawa, Gen Hoshino, Tak Sakaguchi
Productora: T-Joy / King Records

Web Oficial: http://play-in-hell.com/