Crítica:

Película de ciencia ficción dirigida por Lee Sholem en 1954 y sin grandes aspiraciones.
El film nos cuenta como el Dr. Ralph Harrison (Charles Drake) y el Profesor Arnold Nordstrom (Taylor Holmes) rechazan continuar trabajando en los primeros vuelos espaciales tripulados, donde se podía poner en riesgo la vida de hombres en las pruebas de vuelo. Ralph aceptará colaborar con el Profesor Arnold en un proyecto secreto que éste lleva a cabo. La construcción de un robot de nombre TOBOR, que sea utilizado en las pruebas de vuelos espaciales para traer toda la información necesaria de estos y poder enviar con toda seguridad a un hombre al espacio.

Lo que el profesor Arnold no sabe, es que hay personas que conocen su secreto y querrán apoderarse de TOBOR.

A diferencia de muchas otras del género y de la época, Tobor el grande parece no querer hacerse un gran nombre en el mundo del cine y no muestra un gran ego por lanzar frases lapidarias, apocalípticas o utilizar grandes efectos especiales para dejar con la boca abierta al público.
Los protagonistas no son alienígenas que atacan la tierra ni hay platillos volantes.

Es una película entretenida, con buen ritmo a pesar de presentar una historia no muy espectacular, pero sobretodo quiere ser una película familiar y así se muestra en la relación que hay entre los cuatro protagonistas.
Son como una familia, el abuelo, el padre, la madre y el niño. Este último, Brian “Gadge” (Billy Chapin) es el que aporta en este sentido un papel mas importante en la película, ya que da el toque infantil y de unión entre los personajes. No en vano se utilizó al actor Billy Chapin para encarnar el papel de Gagde, un actor prototipo de niño bueno (algo repelente) que participó en diferentes películas cuando era pequeño, entre ellas Casanova Brown (1944), The kid from Left Field (1953), La noche del cazador (The Night of the Hunter, 1955), o Un hombre llamado Peter (A Man Called Peter, 1955).

El director también se ayuda de la banda sonora de la película, realizada por Howard Jackson, para conseguir este efecto familiar, utilizando una música que nada tiene que ver con películas de ciencia ficción en las que aparecen sonidos estridentes o aportan suspense a las situaciones. Eso si, como buena película de ciencia ficción de la época, aparecen los comunistas.

Una curiosidad de la película es ir descubriendo los “gadgets” que fabrica el Profesor Arnold y que tiene instalados por su casa. Sobretodo porque algunos nos sorprenden por el año en que se filmó la cinta. Encontraremos relojes que hablan al dar la hora, mandos a distancia para abrir las puertas del garaje, o cámaras con infrarrojos para grabar de noche. Como buen inventor que es, el profesor Arnold también tiene su sótano escondido tras una biblioteca, igual que uno de los más grandes personajes del cine, el Doctor Frankestein, aunque en este caso la creación no será tan monstruosa, si no un robot casi humano.

Como decimos, es una película de ciencia ficción que no alardea de efectos especiales, de hecho únicamente aparece un cohete y el robot protagonista de la cinta, TOBOR, que solo tiene la apariencia de un hombre con disfraz de hojalata, con algún parecido entre el robot Robby de Planeta prohibido (1956) y el Hombre de hojalata de El mago de Oz (1939). Eso si, TOBOR el grande hace honor a su nombre y se yergue como un súper-héroe. Aunque hoy en día para tal cosa, a la película le faltaría algo más de acción.

 

SALVA VILA

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Imágenes:


Tráiler:


Ficha técnica:

TÍTULO ORIGINAL: Tobor the great.
DIRECTOR: Lee Sholem
GUIÓN: Carl Dudley, Philip McDonald
MÚSICA: Howard Jackson
FOTOGRAFÍA: John L. Russell
REPARTO: Charles Drake, Karin Booth, Billy Chapin, Taylor Holmes, Steven Geray, Henry Kulky, Franz Roehn, Hal Baylor,
EFECTOS ESPECIALES: Howard Lidecker, Theodore Lidecker, Melbourne A. Arnold
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Orville Fouse
PRODUCCIÓN: Richard Goldstone, Carl Dudley
PRODUCTORA: Dudley Pictures Corporation
ESTRENO EN USA: 1 Septiembre 1954
DURACIÓN: 77 minutos