Tom à la ferme
Decía Xavier Dolan en una entrevista de hace un par de años que su trilogía acerca de los obstáculos del amor había supuesto para él tanto una evolución generacional como una evolución de estilo. Si Yo maté a mi madre (2009) retrataba con encuadres milimétricamente compuestos y, en ocasiones, demasiado estáticos la difícil relación de un joven de instituto con su madre, en Laurence Anyways (2012) se enfrentaba a una película adulta y de adultos, en la que todo fluía de una manera mucho más natural probablemente debido a sus casi tres horas de metraje. ¿Cuál es entonces el siguiente paso?

Su cuarto largometraje, Tom à la ferme (2013), presentado en la Sección Atlas del Atlántida Film Fest, es un extraño viaje por registros completamente desconocidos para su director y, pese a ello, Dolan los domina con una extraordinaria precisión para alguien con una filmografía tan corta.

Tom à la ferme
Tom (Xavier Dolan, no sólo actor y director, sino también montador y guionista del film, aunque adapta la homónima obra de teatro de Michel Marc Bouchard) llega a la granja de Guillaume, su novio fallecido en extrañas circunstancias, para asistir a su funeral. Allí conoce a su depresiva e ingenua madre Agathe, quien desconoce la homosexualidad de su hijo y piensa que este mantenía una relación con una compañera de trabajo llamada Sarah, y a su inestable hermano mayor Francis, quien hará permanecer en la granja a Tom a través de palizas y amenazas con el pretexto de continuar con la farsa acerca de la falsa identidad de Guillaume. Mientras tanto, Tom empieza a sentir una atracción por las vejaciones a las que se ve sometido.

Esto es pura carne de thriller psicológico y el realizador hace todo lo posible por exprimir los cánones del género. La película acierta de lleno al introducir a su protagonista en un micro-universo cerrado del cual, como si se tratase de una versión lynchiana de El ángel exterminador (L. Buñuel, 1962), no puede escapar por motivos superiores a la lógica. La opresiva y enfermiza atmósfera que rodea la granja, con sus oscuras habitaciones, sus perversos habitantes y deudora de esa inhóspita y turbadora casa a orillas del mar de El escritor (R. Polanski, 2010), le ofrece la posibilidad a Dolan de jugar con los oscuros deseos de su protagonista, que es al fin y al cabo el eje sobre el que se sostiene la tensión del film. La influencia ya no es Gus van Sant (aquellos que hablaban también de Almodóvar deberían replantearse esta teoría) y le pasa el relevo al propio Polanski o a un Hitckcock pasado por el filtro del siglo XXI.

Tom à la ferme
El joven de cabellos rubios que llegan a mimetizarse con esos campos de maíz que “cortan como cuchillos en octubre” ha perdido a su amante y entra instantáneamente en una espiral de destrucción y violencia que le reprimen hasta el punto de dejarse llevar por ella, por lo que acaba sometiéndose a la voluntad de los más fuertes, acaba convirtiéndose en un juguete. Las garras que se ciernen sobre Tom funcionan del mismo modo que ese formato cinematográfico que se vuelve más y más panorámico en las secuencias de mayor tensión sobre el protagonista.

Sin embargo, no todo en Tom à la ferme es gris y tormentoso. A pesar de que la película comienza con una cruda versión de “Les moulins de mon coeur” y termina con la plañidera voz de Rufus Wainwright, hay preciosas imágenes entre medias que dan fe de un gran talento tras la cámara aunque, desafortunadamente, ya sea por cuestiones narrativas o por querer adaptarse al oscuro tono de la historia, únicamente luce en muy determinados momentos de la cinta. Esa huida y posterior pelea con tintes homoeróticos entre los maizales, ese diálogo entre Tom y el camarero en el bar o esa conversación en fulminantes primeros planos y a cuatro bandas alrededor de la caja de recuerdos de Guillaume tras la llegada de su supuesta novia a la granja demuestran que Dolan tiene un muy característico estilo propio y que, a pesar de no querer sentar cátedra con su cuarto largometraje, no quiere tampoco estancarse en los melodramas que venía haciendo hasta el momento.

  JUAN PRIETO

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Trailer de Tom à la ferme:

 

Posters de Tom à la ferme:
Tom à la ferme Tom à la ferme Tom à la ferme

 

Ficha técnica:

Título original: Tom à la ferme (Tom at the Farm)
Año: 2013
Duración: 105 min.
País: Canadá
Director: Xavier Dolan
Guión: Xavier Dolan (Obra: Michel Marc Bouchard)
Música: Gabriel Yared
Fotografía: André Turpin
Reparto: Xavier Dolan, Pierre-Yves Cardinal, Lise Roy, Evelyne Brochu, Manuel Tadros, Jacques Lavallée, Anne Caron, Olivier Morin, Johanne Leveillée, Mathieu Roy
Productora: Coproducción Canadá-Francia; MK2 Productions