The Walking Dead, final 3a temporada

The Walking Dead final 3a temporada The Walking Dead ha cerrado su tercera temporada con el esperado capítulo final tras concluir la segunda ronda de capítulos que han dado la continuación a las tramas después de su parón de diciembre. Este gran final de temporada fue visto por 12,4 millones de espectadores en Estados Unidos, récord absoluto de la serie de AMC. Si de algo sirvieron los primeros episodios de la temporada fue para demostrar el cóctel de sensaciones que The Walking Dead era capaz de ofrecernos, vía que ha mantenido la expectación que ha tenido la ficción desde sus inicios. Ahora toca hacer balance de esta temporada en su totalidad, a través de la cual hemos asistido a una serie de capítulos de transición que han conseguido destacar pese a que han mostrado una tónica bien diferente entre ellos y que recuperaron en gran medida el espíritu de la primera temporada.


Si bien la temporada no ha finalizado con la catársica guerra que todos esperábamos, sí que hemos asistido a un dramático clímax en cuanto a varias situaciones que se mantenían en vilo desde hace varios episodios, dando conclusión, por diferentes vías, a temas abiertos que debían ser cerrados. Las sensaciones al final de la temporada son buenas, pese a que imagino que habrá quienes hayan quedado descontentos una vez más por las grandes diferencias que la serie ha marcado con el cómic, por algunas decisiones que los guionistas han tomado o por la falta de acción zombie en algunos episodios, que ha sido hábilmente compensada por las turbulentas relaciones interpersonales de los protagonistas. En esta ocasión, la serie ha conseguido mostrar con acierto la manera en la que algunos de sus protagonistas comenzaban a perder parte de su compasión, lo que les haría convertirse en los verdaderos “muertos vivientes” a los que hace referencia el título de la serie. Un doble sentido con el que imagino que seguirán jugando en el futuro.


Así, lo más destacable de este último tramo de The Walking Dead ha sido comprobar las consecuencias que vivir en ese apocalipsis zombie estaba teniendo en algunos personajes, des del temido Gobernador al propio hijo de Rick, que han llegado a perder ese grado de sensibilidad hacia aquellos que no pertenecían a su mismo grupo. En el mundo en el que les ha tocado vivir o matas o mueres. O mueres y matas. Así definía el Gobernador el escenario de The Walking Dead en el último capítulo de la temporada, una frase para entender un poco más a su personaje, que contrasta con la actitud que Rick ha terminado adoptando. La figura del Gobernador ha seguido girando sobre sí misma en esta segunda parte de episodios, volviéndose más psicópata por capítulo hasta llegar a su frenética desenmascaración final, de la que por supuesto no daremos detalles.

Tal como ocurre en el cómic, la ficción se ha visto beneficiada con la aparición de un personaje como el Gobernador, que aparece como esa malévola figura en la que es capaz de convertirse una persona con cierto grado de poder en un mundo asediado por zombies. Es solo una de las respuestas a ese apocalipsis, pero no la única. La tercera temporada de la serie también ha querido enseñarnos otras caras, como la que ha vivido Morgan desde que se alejó de Rick en el primer episodio de la ficción. Ha sido estimulante comprobar cómo ha evolucionado su personaje como otra de las respuestas a ese mundo, en este caso la de alguien sumida en una profunda locura pero demasiado débil como para terminar con su vida aún deseándolo.

 

The Walking Dead final 3a temporada

Podemos decir que la tercera temporada de The Walking Dead ha decidido despedirse con un final esperanzador, pese a que no ha sido la season finale frenética que muchos esperábamos tras comprobar hacia dónde se estaban dirigiendo los últimos capítulos de la temporada. Aún así, ha sido un buen capítulo de cierre, que ha dejado algunos momentos memorables pero que no ha conseguido entusiasmarnos por lo que está por venir como sí consiguió el final de la temporada pasada. Aún así, en esta temporada ha habido altas y bajas muy remarcables que han dado a la serie un gran dramatismo e intensidad, que esperamos tenga continuidad en la ya esperadísima siguiente temporada. Veremos con qué nos sorprenden unos guionistas que deberán afrontar un cambio de escenario, tras la impactante prisión, y nuevas historias y retos para el grupo, aunque también asistiremos seguro a brutales reencuentros que se adivinan con este final que deja la trama completamente abierta. Hasta pronto caminantes!

The Walking Dead final 3a temporada