Never After Dark es una película de terror sobre casas encantadas que consigue darle una pequeña vuelta de tuerca al género y mantener el interés de principio a fin.
La historia sigue a una médium que viaja a un lugar apartado, en medio del bosque, para realizar un exorcismo en una casa. Sin embargo, tras su primer contacto con lo sobrenatural, descubrirá que no todo es lo que parece y que el verdadero peligro puede esconderse donde menos lo espera: entre los propios vivos.
El director Dave Boyle firma aquí su mejor trabajo con una película de fantasmas que bebe directamente de los clásicos del género de casas encantadas. Aunque parte de elementos conocidos de este cine, sabe introducir nuevas ideas que enriquecen la historia y la llevan por caminos inesperados. Un giro de guion termina por alejarla de las propuestas más convencionales y le da una personalidad propia.
Con una buena ambientación y un ritmo muy bien medido, la película apuesta por desarrollar su historia y crear una atmósfera inquietante, en lugar de recurrir constantemente a los sustos fáciles. Eso no significa que falten sobresaltos, pero estos quedan en un segundo plano frente al misterio que envuelve la casa y a quienes la habitan.
Con un planteamiento que recuerda al de un thriller policíaco, la narración nos invita a descubrir poco a poco, entre sombras y silencios, qué ha sucedido realmente en la mansión y qué está a punto de ocurrir. Una entretenida película japonesa de fantasmas que recupera los elementos clásicos del género para jugar con las expectativas del espectador.

Ficha Técnica:
Título original: Nebâ Afutâ Dâku
Año: 2026
Duración: 105 min.
País: Japón
Dirección: Dave Boyle
Guion:Dave Boyle
Reparto: Hoshi Moeka, Kurumi Inagaki, Kento Kaku, Tae Kimura












