La cadena The CW  ha estrenado la nueva serie Cult, un semanario de suspense que es un ejemplo claro del cambio de estrategia que planea la cadena para la nueva temporada. Originalmente Cult iba a ser lanzada por el canal de televisión The WB (Warner Brothers) pero fue dejada de lado cuando el canal cambio su firma a la CW  en 2006. La serie está producida por Fake Empire  y Rockne S. O’Bannon Televison  en sociedad con la Warner  y la CBS.

El argumento gira en torno al periodista de investigación Jeff Sefton (Matt Davis), que ha aprendido a reírse de las extrañas paranoias de su hermano Nate, sobre todo de la última, una exitosa serie de TV que según este afirma está tratando de hacerle daño y cuyos fans le persiguen. Sin embargo, después de la misteriosa desaparición de su hermano, Jeff comenzará a tomarse en serio la obsesión de Nate y en el proceso descubrirá el oscuro submundo del show televisivo “Cult” y sus fanáticos, que se expande por la red llegando hasta la vida real de forma espeluznante.

La única persona que parece creerle y estará dispuesta a ayudarlo es Skye (Jessica Lucas), una joven asistente del show con ocultas motivaciones quien también empieza a sospechar tras ver los extraños y oscuros sucesos que rodean a la serie. A medida que Jeff y Skye vallan descubriendo el mundo de los fan se encontraran que los horrendos giros en la trama del show son mucho más que reales para algunas desafortunadas personas, que tras la frase “Well hey, these things just snap right off” optan por suicidarse.

La “ficción” está centrada en el juego del gato y el ratón entre el carismático líder de un culto, Billy Grimm, fantásticamente interpretado por Robert Knepper, al que no olvidaremos tras su papel en la serie Prison Break, y la detective de Los Ángeles Kelly Collin, interpretada por Alona Tal. Realmente la interpretación intrigante de Knepper se erige en lo mejor de la serie en estos primeros capítulos que han visto la luz, destacando muy por encima del resto del reparto.

Lamentablemente la serie Cult se ha convertido en uno de los fracasos de audiencia más estrepitosos del 2013 es Estados Unidos; por lo pronto cambia de día de emisión al viernes (el cementerio de las series norteamericanas), y si bien se emitirán todos los episodios de la primera temporada, parece ser que allí acabará todo. Aún así, vale la pena disfrutar de esta serie ligeramente original por su juego entre serie dentro de la serie y realidad misma, y sobretodo por el papel de Robert Knepper.

Os dejamos con las imágenes y el tráiler de la serie: