Crítica:

Película de terror de Paramount Pictures, Hansel y Gretel (Hansel & Gretel) parece pretender aprovechar el tirón mediático de la superproducción de acción coetánea Hansel y Gretel: Cazadores de brujas (Hansel & Gretel: Witch Hunters), y la verdad es que es un visionado interesante para realizar antes de acudir al cine a ver la espectacular y explosiva versión del cuento realizada por Tommy Wirkola. Esta versión, aunque más modesta, consigue aportar una visión francamente interesante de la historia original. El filme se esfuerza des del primer minuto de metraje por dejarnos claro que no se trata de una película infantil, ni tampoco un filme de aventuras, sino de una película de miedo con toques suaves de gore simplemente construida a partir del clásico de los Hemanos Grimm, aportando mucha imaginación y toques al estilo de Las colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, 1977). También nos brinda el filme algún homenaje destacable a la banda sonora de Psicosis (Psycho, 1960) y a la cruda estética de La matanza de Texas (The Texas Chain Saw Massacre, 1974), siempre salvando las distancias, y uno menos destacable a la brillante The Cube (1997).

En una buena secuencia inicial previa a los títulos de crédito sin diálogo, el filme nos sitúa pronto en un entorno oscuro y sucio en el que una joven con sobrepeso trata de huir de una mazmorra, solo para acabar evidentmente emplatada en un siniestro horno. A partir de aquí, el filme nos presenta a sus personajes protagonistas, los hermanos Hansel y Gretel, dos adolescentes que viven en un pueblo aparentemente normal en el que vienen desapareciendo jóvenes de forma misteriosa. El filme también nos presenta a la cándida y bondadosa Lilith, que regenta una panadería llamada The Gingerbread House en la que vende sus mundialmente conocidos pasteles de carne, donde trabaja Gretel como ayudante. Tras una discusión familiar Hansel se adentra en el bosque de noche, quedando atrapado en una trampa de pinza que llevará a los dos hermanos a refugiarse en casa de Lilith, que les acoge con gran amabilidad.

En cuanto al reparto, hay que destacar la actuación de la veterana actriz Dee Wallace en el papel de tierna pueblerina y malvada bruja. La actriz, eternamente recordada por su papel de madre en E.T. El extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, 1982), forma también parte de la historia del cine de terror más ilustre, con sus interpretaciones en películas como Las colinas tienen ojos (The Hills Have Eyes, 1977), Aullidos (The Howling, 1981), Cujo (1983) o Critters (1986), y posteriormente la vimos en Halloween. El origen (Halloween, 2007) de Rob Zombie, confirmando su etiqueta de actriz mítica clásica del género. También es muy destacable en cuanto al reparto la nefasta interpretación de los dos supuestos protagonistas, que ejecutan con demasiada poca fortuna los actores Brent Lydic y Stephanie Greco, erigiéndose en los principales responsables en mi modesta opinión de que el filme no llegue a ser lo que podia haber sido.

Dirigida por Anthony C. Ferrante, realizador con una carrera dedicada al maquillaje en filmes de terror de serie B, podemos concluir que Hansel y Gretel es un filme de terror de corte clásico con toques brillantes de gore suave, entre los que destaca una secuencia visualmente impactante en que una chica es empalada antes de ser cocinada, y que el filme goza de una buena actuación, solamente, que es la de la malvada bruja, y de un ritmo aceptable.

   JORDI CIERCO

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Imágenes:


 

Tráiler:


Ficha técnica:

DIRECTOR: Anthony C. Ferrante
GUIÓN: Jose Prendes
MÚSICA: Alan Howarth
FOTOGRAFIA: Ben Demaree
MONTAJE: Chris Conlee
VESTUARIO:  Yesenia Correa
REPARTO: Dee Wallace, Stephanie Greco, Brent Lydic, Jasper Cole, Sara Fletcher, M. Steven Felty, Clark Perry, Steve Hanks, Adrian Bustamante, Mariangela Pagan, Jonathan Nation
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Vincent Albo
DIRECCIÓN ARTÍSTICA: Ashley Hasenyager
PRODUCCIÓN: David Michael Latt
DURACIÓN: 90 minutos