Crítica:

Película francesa basada en una obra de teatro, que en Barcelona está en cartel en el Teatro Goya actualmente, El nombre (Le prénom) nos muestra una velada de un grupo de amigos que se reune para cenar y ponerse al día de sus respectivas vidas. Matthieu Delaporte y Alexandre de la Patellièrese encargan de la adaptación cinematográfica de este filme, salto a la gran pantalla de su propia obra, que ha funcionado bien sobre los escenarios franceses.

El nombre nos recuerda ligeramente a proyectos similares como el de Roman Polanski, llamado Un Dios salvaje (Carnage, 2011) y que también se basa en un escenario, un puñado de actores, y animadversión creciente. Sin embargo esta producción francesa transpira más realismo y más naturalidad, aún compartiendo el fin autocritico respecto a una sociedad, en este caso la gala, en una situación en la que todos podemos ver reflejada nuestra intolerancia así como nuestra hipocresia, convirtiendo el filme en una excelente comedia de salón en el fondo vitalista que nos deja un agradable sabor de boca pese a sus momentos de amargura y que nos recuerda también en muchos momentos al clásico La cena de los idiotas (Le dîner de cons, 1998).

La convulsa velada arranca con los cinco amigos y familiares reunidos en un salón burgués parisiense de una de las parejas, ambos profesores, cuyo marido Pierre es el típico intelectual de izquierdas que en realidad vive a cuerpo de rey mientras su mujer, Elisabeth, se ocupa de las casa y los niños y no puede ocultar su sentido de superioridad por ser profesor universitario mientras su mujer es maestra de escuela. Les visitan el amigo del alma de su mujer, Claude, el hermano de ésta, un vividor ególatra llamado Vincent, y su mujer embarazada, Anna. La polémica se desata cuando éstos hacen creer a modo de broma que llamarán a su futuro hijo Adolphe, cosa que desata las iras del supuestamente progresista anfitrión. A partir de aquí, los reproches, la demagógia, los sentimientos y las acusaciones serán la tónica de la noche en un entorno de tensión mezclada con el afecto que en verdad todos se procesan, llegando a revelaciones que demostrarán que en el fondo no se conocen ni se toleran tanto como aparentan.

El filme hace honor a su nombre con unos títulos de crédito suavemente originales en que solo se nos ofrece el nombre de los responsables, sin apellidos, reforzando una importancia del título, El nombre,  que posteriormente solo será escusa para este enfrentamiento verbal airado entre los personajes, que si bien arranca con la elección del nombre de un futuro bebe, acaba derivando en un profundo clímax existencial de todos los personajes presentes en la cena. Podemos concluir que esta comedia de enredos no solo refleja en gran medida a una sociedad francesa dividida entre preferencias políticas que adora polemizar en situaciones cómodas y sin riesgo aparente, sino que también nos habla de la tolerancia y el perdón, todo en un tono cómico y con un ritmo irregular pero de creciente tensión que atrapará al espectador más escéptico.

   JORDI CIERCO

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Imágenes:


 

Tráiler:

 
Ficha técnica:

DIRECTOR: Alexandre de La Patellière, Mathieu Delaporte
GUIÓN: Alexandre de La Patellière, Mathieu Delaporte
MÚSICA: Jérôme Rebotier
FOTOGRAFÍA: David Ungaro
MONTAJE: Célia Lafitedupont
VESTUARIO: Anne Schotte
REPARTO: Patrick Bruel, Valérie Benguigui, Charles Berling, Guillaume de Tonquedec, Judith El Zein, Françoise Fabian
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Marie Cheminal
PRODUCCIÓN: Dimitri Rassam y Jérôme Seydoux
PRODUCTORA: Chapter 2 / Pathé Films
DISTRIBUIDORA: Vértigo Films
ESTRENO EN FRANCIA: 25 de Abril 2012
ESTRENO EN ESPAÑA: 14 de Septiembre 2012
DURACIÓN: 109 minutos