Return of the living dead

El retorno de los muertos vivientes (The return of the living dead, Dan O’Bannon, 1985) combina como pocos filmes terror y humor. Es uno de esos casos que mejora con el tiempo. Inauguró lo que seria un nuevo subgénero de zombies que corren y comen cereeeeeeebros desesperadamente. Y que además no “mueren” al destruir su cabeza. La historia no tiene desperdicio aunque tampoco es lo importante. Aqui lo importante es la combinación de ritmo, música punk rock y terror. Y por supuesto también el baile desnuda de Linnea Quigley.