Crítica

Película de terror estudiantil, Rites of passage, en referencia a un ritual en el que tradicionalmente el niño se convierte en hombre, nos cuenta la historia de un grupo de jóvenes irresponsables y despreocupados que se trasladan a una enorme propiedad al lado de la playa para celebrar un ritual de los indios americanos en el marco de un trabajo antropológico de clase para el instituto.

Lo que los estudiantes ignoran es que la finca estarán a merced del perturbado hermano de uno de ellos, un niño rico fanático de los indios Chumash y sus drogas alucinógenas, las cuales, junto con sus tendencias psicópatas, le llevan a pasar las noches recorriendo la ciudad completamente colocado en busca y captura de una joven víctima de origen indio que pueda ejercer de prometida forzada para acompañarle en un ritual siniestro que les llevará a los dos más allá de este mundo. Por si esto fuera poco, la finca esta habitada también por el loco Delgado, un adicto al crack que fabrica su propia droga en el sucio cobertizo donde vive, entre los invernaderos abandonados de la propia finca. Este personaje sufre fuertes y graciosos delirios tras la muerte de su familia en un trágico accidente de tráfico causado casualmente por una de las jóvenes del grupo asistente a la celebración del ritual. La verdad es que cada uno de estos dos estrafalarios personajes ya daría para acaparar por sí solos el rol de malvado en el filme, con lo que la suma de los dos se hace deslavazada y ligeramente confusa. El filme se va dispersando progresivamente para cubrir los quizás demasiados frentes simultáneos del guión, que nos muestra de forma paralela el cruel destino de varios miembros del grupo, aún así, la historia mantiene su coherencia, que no el interés, para terminar simplemente con dignidad.

Protagonizada por el joven actor Ryan Donowho, al que pudimos ver en Una casa en el fin del mundo (A Home at the End of the World, 2004) junto a Collin Farrell, Y con Bill Murray en Flores rotas (Broken Flowers, 2005) y más recientemente en Transit (2011), Rites of passage cuenta con tres grandes actores secundarios como son el famoso Christian Slater, Stephen Dorff, al que vimos recientemente en Brake (2011), y el conocido Wes Bentley, al que descubrimos como el enigmático fumeta de American Beauty (1999), posteriormente hemos visto en Ghost Rider: El motorista fantasma (Ghost Rider, 2007) y ahora podemos ver en los cines con la buena Los juegos del hambre (The Hunger Games).

Dirigida y escrita por W. Peter Iliff, guionista de éxitos como Le llaman Bodhi (Point break, 1991) y Juego de patriotas (Patriot Games, 1992) que con Rites of passage debuta en la dirección de largometrajes sin demasiado éxito, esta película goza de una buena realización, aunque resta méritos al director cuando descubrimos que el flojo guión también es obra suya.

En resumen podemos decir que Rites of passage no es suficientemente seria para ser un filme de terror auténtico, ni tampoco tan cómica y llana como para ser el típico filme de terror juvenil, quedándose en un entremedio demasiado complejo y abstracto para disfrutarlo sin complejos, pero excesivamente superficial para conseguir infundirnos verdadero miedo. Aún así, puede verse por los paisajes y los actores principales, que realizan un simplemente aceptable trabajo.

   JORDI CIERCO

logo findelahistoria

 

 

 

Imágenes:


 

Tráiler:

 

Ficha técnica:

DIRECCIÓN: W. Peter Iliff
GUIÓN: Rick Halsey, W. Peter Iliff
REPARTO: Wes Bentley, Kate Maberly, Ryan Donowho, Christian Slater, Stephen Dorff, Briana Evigan, Travis Van Winkle, Carly Schroeder, Ashley Hinshaw, Guy Burnet, Daniel Cudmore, Angelic Zambrana
PRODUCCIÓN: Mark Canton, David Hopwood, William D. Johnson, Jonathan Sachar
MÚSICA: Elia Cmiral
FOTOGRAFIA: Alex Nepomniaschy
MONTAJE: Glenn Garland
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Jeffrey Givens
DIRECCIÓN ARTÍSTICA: Nicholas Leiting
VESTUARIO: Laura Galli
ESTRENO EN USA: 2011