Jean-Jacques Annaud ha conseguido lo que muchos directores, en este caso, productores, sueñan: que quien ponga los fondos para una producción de este tipo se rinda a los pies de quien dirige la película, y así ha sido incluso antes de filmarla. Con esta publicidad de polémica que ya venía precedida de el enfado del Gobierno de China por Siete años en el Tibet y El amante, películas con sabor asiático y con una imagen de China con la que el gobierno no estaba de acuerdo, la productora China Film / Beijing Forbidden City Film encargó al director la adaptación del libro más leído en China, desde el libro rojo de Mao.

El último Lobo

El último Lobo se basa en la novela Totem Lobo (editada en nuestro país por Alfaguara) de Jiang Rong, una novela que según ha declarado en su reciente paso por nuestro país le apasiona al director francés. Tanto en la novela como en la película nos cuenta la historia de Chen Zhen, un joven chino estudiante que es enviado por el régimen del gobierno de Mao de la capital a la estepa mongola a servir de ayuda en los campos agrícolas y a convivir entre los pastores. Allí, encontrará un pequeño lobezno, al que criara como si fuera un hijo. Pero pronto la naturaleza se rebelará contra el ser humano que no hace más que dañar su mera existencia, todo esto bajo el tótem del lobo, y la figura de una deidad que para ellos, es el sentido de la vida.

El último Lobo

Primero destacar que desde el comienzo de los créditos, estamos ante lo que quizá en otra época, los setenta-ochenta o noventa, podría haberse convertido en un clásico y una cinta didáctica que con el tiempo se debería proyectar: El arranque con este tema musical que se repetirá durante todo el metraje de la película, un precioso tema musical compuesto por James Horner que le da identidad a la película (como ocurría en El Oso) y que con unas pequeñas notas orientales, nos conduce a lo largo de la película como si de un cuento se tratara, una leyenda que nos habla de que no hay mayor lobo para el hombre, que el propio hombre. Incluso, el hombre es el lobo para todo lo demás.

Una película con una plasticidad desgarradora, con unos planos y una fotografía que te atrapan, que arriesgan, sin destripar planos, hay una estética que destroza y araña cual garra de lobo y rompe con lo que se puede decir y haber visto anteriormente de una fábula ecológica. No es la típica película ni siquiera como la mencionada anteriormente del cineasta o Dos hermanos, va más allá ofreciendo un espectáculo que merece la pena ser visto en 3D, ya que ciertas escenas que tampoco se desvelarán aquí, le suman belleza al producto final.

Sin ninguna duda, es una película con identidad propia y esa identidad, tiene la característica de un documental bien narrado, con épica y mensaje, con unos lobos aderezados con efectos especiales electromecánicos y CGI de los que ni el espectador se da cuenta, con unas criaturas que casi actúan mejor que los propios actores reales. En la entrevista que al director le han realizado recientemente, Annaud subraya que les gusta tanto a los productores chinos su forma de hacer cine, que querían evitar llamarle, pero que han tenido que confiar su sensibilidad en él. Y se nota.
 

RAÚL MARTÍN

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El último Lobo Trailer


 
El último Lobo
 
Título original: Wolf Totem
Año: 2015
Duración: 121 min.
País: China
Director: Jean-Jacques Annaud
Guion: John Collee, Lu Wei, Jean-Jacques Annaud (Novela: Jiang Rong)
Música: James Horner
Fotografía: Jean-Marie Dreujou
Reparto: Feng Shaofeng, Shawn Dou, Ankhnyam Ragchaa, Yin Zhusheng, Basen Zhabu, Baoyingexige
Productora: Coproducción China-Francia; China Film / Beijing Forbidden City Film / Reperage