
El filme te sumerge en un misterio que recuerda a un episodio de Millenium o Expediente X con una siempre certera Deborah Ann Woll interpretando a una forense que investiga la aparición del cadáver de su padre que la abandonó cuando era niña.
Tras este prometedor arranque, nos encontramos un filme de misterio que juega muy bien sus cartas a la hora para sorprendernos con un interesante giro. Su mezcla de drama y terror con un cierto tono de pesadilla es muy refrescante (almenos por lo que llevamos de festival).
Algo que salta a la vista y uno de sus grandes aciertos es el uso de maquillaje y efectos prácticos tradicionales. Sin nada de CGI, tal y como nos confiesa su director en el pase del Auditori. I es que Jordan Dewey (V/H/S Beyond) nos confiesa su amor y compromiso para que el filme fuera hecho enteramente con efectos prácticos y desdeluego The Cycle hace honor a ello. Además, la aparición en un pequeño papel de Don Opper, el Charlie de la saga Critters refuerza, para quien escribe, ese honor.
El director firma el libreto con Kevin Stewart que se encarga de la fotografía. Especialmente fría y oscura aporta sobriedad y un aspecto clásico algo enfermizo que recuerda por momentos las primeras escenas de El Silencio de los Corderos (Silence of the lambs, Jonathan Demme 1991) y también aquellas que suceden en la casa de Bufallo Bill. Un trabajo fino que eleva muy mucho la calidad del conjunto y la experiencia del filme.
En definitiva, esta producción de Shudder es un buen filme de suspense y terror que apuesta por unos impecables efectos prácticos de maquillaje, y que además de todo eso consigue ser emotiva.
★★★★★★★☆☆☆ 7,0/10 (1 voto)












