The Devil’s Bath llega de la mano de Veronika Franz y Severin Fiala, responsables de Goodnight Mommy (2014) y The Lodge (2019), el dúo regresa con una mezcla de folk horror y true crime situado en la Austria rural del siglo XVIII. El punto de partido son los asesinatos reales de niños que tuvieron lugar en distintas aldeas. Esto sirve para tejer una historia tremenda sobre la opresión y violencia social.
Agnes (interpretada por Anja Plaschg), es una joven recién casada que poco a poco va viéndose atrapada en un matrimonio en el que es cada vez más desgraciada, todo ello en una comunidad profundamente religiosa. Cuando les conocemos tanto ella como su marido Wolf (interpretado por David Scheid) están bien contentos con su unión, pero poco a poco empezamos a ser testigos de actitudes intransigentes y patrones patriarcales marcados por la tradición cristiana, las supersticiones y las expectativas sociales. Una opresión que lleva a Agnes hacia un territorio psicológico peligroso, donde la desesperación y la fe se entrelazan de maneras perturbadoras.

Con ecos de The Witch (Robert Eggers, 2015) en su retrato de la religiosidad extrema y The Wailing (Na Hong-jin, 2016) en su tratamiento del horror psicológico, el dúo austriaco logra que con una naturalidad terrorífica se vea lógico y normal todo lo que le va cayendo a la protagonista quien se aferra a las herramientas que tiene para mantener la cordura y poder aportar lo que de ella se espera. Los horrores cotidianos de la protagonista lejos de formar parte de otra época nos interpelan directamente. Y fácilmente se revelan los paralelismos que la sociedad contemporánea aplicaría a la Agnes de hoy día. Por mucho que prefiramos pensar que estamos a años luz del orden social esta historia.
Anja Plaschg es una de las grandes bazas del filme. Transmite desde la resignación hasta la desesperación de su personaje. David Scheid aporta una masculinidad tóxica convincente y normalizada, mientras que el personaje de Maria Hofstätter como la suegra autoritaria, hace lo propio como guardiana de la tradición y la moral.

La fotografía de Martin Gschlacht captura la belleza austera del paisaje alpino mientras subraya la sensación de encierro que define la experiencia de Agnes. El uso de luz natural nos transmite el frío del lugar y los interiores iluminados con velas aportan un naturalismo nada recomfortante. El diseño de producción y el vestuario también son destacables y nos meten aún más en esta realidad. Y por último la banda sonora de Warren Ellis, que utiliza instrumentos de época subrayando el mal rollo de algunas escenas.
The Devil’s Bath encuentra el horror en lo cotidiano y lo lleva a sus últimas consecuencias. Una película sorprendente que obliga a reflexionar sobre la violencia y a como tratamos al que no encaja en la sociedad. ROGER MONTFORT
Tráiler de The Devil’s Bath
https://www.youtube.com/watch?v=DVKGkiciX0c
Ficha Técnica:
Título original: Des Teufels Bad
Año: 2024
País: Austria, Alemania
Dirección: Veronika Franz, Severin Fiala
Guión: Veronika Franz, Severin Fiala
Reparto: Anja Plaschg, David Scheid, Maria Hofstätter, Lukas Walcher
Música: Warren Ellis
Fotografía: Martin Gschlacht
Compañías: Ulrich Seidl Filmproduktion, Essential Films
Duración: 121 minutos











