Whiplash. La grandeza y la dureza del culto a la superación en busca de la perfección

Suena un tambor de guerra, uno sólo, en la oscuridad, primero lento y después cogiendo velocidad hasta ser insoportable; a mi mente viene velozmente la imagen de un reo encapuchado al que van a ahorcar en el siglo XVIII en una de las trece colonias norteamericanas.